“A causa de la violencia, principalmente familiar, cada día mueren en promedio 3.6 niños en México”, dio a conocer ayer Ricardo Bucio Mújica, secretario ejecutivo del Sistema Nacional de Protección Integral de Niñas, Niños y Adolescentes (Sipinna).
El funcionario explicó que “los menores de edad son un sector expuesto a violencia y abuso sexual. Pronosticó que las denuncias irán en aumento porque estos delitos se han visibilizado más”.
Además, dijo que México, ocupa el primer lugar entre los países miembros de la Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económicos (OCDE) en pornografía infantil. “Me parece que esos dos datos ya reflejan una situación de vulnerabilidad muy grande tanto a la violencia sexual como a la violencia familiar”, añadió.
Dijo que “la violencia familiar empieza con el castigo corporal en casa, que por cuestiones culturales es muy frecuente en el país. Parece que es nimia, y que es incluso educativa, pero incluso puede llevar a la muerte a los niños”, agregó.
Lo anterior lo dio a conocer, durante su visita a Durango para firmar un convenio estratégico entre el Sipinna y el gobierno del estado para la protección de niños y adolescentes, Bucio Mújica señaló que la violencia familiar es un problema cultural porque los padres asumen que los niños son de su propiedad y que la educación con golpes es mejor. “Existe la creencia de que los niños no son sujetos de derecho; se piensa erróneamente que sólo tienen los derechos que los padres les quieran dar”, agregó.
La violencia familiar contra los menores, insistió, “no sólo es escandalosa por el número de muertes que produce; también lo es por el ingreso de menores a hospitales a causa de estas agresiones. En algunos municipios rurales, el total de los ingresos a hospitales son de personas de menos de un año hasta 16”.


