*Artículo de opinión
I.- Ya no se guardan ni las formas ni las apariencias y el laicismo se hace a un lado, pues estorba para pedir la bendición papal y tomarse la foto para el álbum. Como el loquito de Carlos Salinas que tiene en su museo las cinco bandas presidenciales, ya que una se la regaló a Rosario Robles, de cuando en 1988 le ganó a la mala a Cuauhtémoc Cárdenas. Y es lo mismo con Vicente Fox.
Ahora dicen que Felipe Calderón anda juntando sus “recuerdos”. Por medio de Liébano Sáenz, Ernesto Zedillo tiene en su mansión su nicho de expresidente. Pero el asunto de este comentario es que los peñistas se fueron de paseo: Videgaray, Murillo Karam, Meade, Guajardo, Claudia Ruiz-Massieu, – sobrina de Salinas-, Aurelio Nuño, Guerra Sbud, David López, Angélica Rivera, los hijos de ésta y de Peña Nieto, una sobrina, dos invitados y un hermano del mexiquense, cuya cara de enfermo, por la extirpación de la tiroides, provocó que López Obrador le pidiera su renuncia, y más rápido que furioso, el vocero de Los Pinos -que rara vez asoma la cabeza o suelta la lengua- Eduardo Sánchez, le reviró al tabasqueño que Peña corre varios kilómetros diarios, y está “sano-sanote”, retando al ex candidat a que hiciera lo mismo, en alusión al infarto que tuvo AMLO.
II.- Los peñistas fueron a Roma sólo a turistear y a recibir la bendición papal (¿es verdad lo que reza el refrán: “todos los caminos conducen a Roma”?). Se cuenta que Fox pedía, con gritos y sombrerazos, a su secretario de Relaciones Exteriores: “¡invéntame viajes fuera de México!”. Y que, supuestamente, lo mismo hacía, pero con su bebida “París de noche”, Felipe Calderón.
Mira las fotos de los ‘peñistas’ en Roma:
De igual forma, ahora se dice que Peña le rogó al argentino elevado a la cabeza de los cardenales, que hiciera un apartado en su agenda y viniera a nuestro país, de ser posible antes de junio para ver si los mexicanos le perdonan su desastre económico y votan por el “nuevo” PRI (más viejo que Matusalem). Don Francisco contestó que mucho le gustaría visitar a un pueblo que “es más guadalupano que católico”. Acto seguido, los 20 que viajaron con cargo a los dineros del pueblo se formaron en fila india para saludar al Papa, recibir su bendición y, posar para la foto.
III.- Primero lo hizo Peña, luego doña Angélica, después los hijos de ambos (menos el junior que no fue), luego los invitados. Y después el resto, cuyas fotos estrechando la mano del Papa, mandaron publicar en la prensa. No los fotografiaron cuando se arrodillaron. Ni tampoco cuando ante el confesionario recitaron sus “pecados” para recibir la eucaristía. El Papa no los confesó y menos cuando de antemano los arzobispos mexicanos lo habían enterado de la actuación peñista, exhibidos en su maldad política. El comunicador de Los Pinos y Palacio Nacional, David López, quien tiene sobrada ascendencia en Peña, mandó publicar su foto en El Financiero (que las malas lenguas dicen que es de Calderón-Cordero y que algo tiene que ver Alejandra Sota). El núcleo peñista se postró ante el Papa, para ver si con eso tienen posibilidad de ir al paraíso y escapar del infierno que han creado con Videgaray, al que señalan como sucesor y que en otra columna les cuento.





