(16 de junio, 2016).- La urgencia de recursos económicos en el sector salud pone en entredicho la idea de una cobertura universal además de que se podría continuar con el servicio actual de poca calidad, con hospitales que no se dan abasto.
“No esperaría un esquema de salud universal completo, esperaría un esquema de salud truncado”, mencionó Alejandra Macías, experta en temas de salud y seguridad social del Centro de Investigación Económica y Presupuestaria (CIEP).
La Organización Mundial de la Salud define a la cobertura universal como asegurar que las personas reciban los servicios de salud que necesitan sin sufrir gastos catastróficos al pagar por ella.
La investigadora recordó que desde 2014 el presupuesto para salud en México ha sufrido recortes y entre las principales afectadas está la propia Secretaría de Salud, la cual encabeza la propuesta de establecer una cobertura universal, es decir, que cualquier mexicano se atienda en la institución que elija, sin importar su condición laboral.
Quien también sumó para establecer los problemas de este sector y lo explica para Revolución TRESPUNTOCERO fue Gustavo Leal, investigador de la Universidad Autónoma Metropolitana Xochimilco, en el área de Salud y Seguridad Social que identifica el origen de las dificultades en 1982, durante la administración de José López Portillo, quien dejó la Secretaría de Salud a cargo de Guillermo Soberón, con la premisa de silenciar “la voz clínica”, bajo el disimulo de una supuesta “reforma”.
Las alzas al presupuesto para la Secretaría de Salud se acabaron este año, pues desde la aprobación del presupuesto se redujo en 2 mil 630 millones de pesos los recursos asignados a dicha dependencia.
A esto se sumó que en febrero se le aplicó un recorte por 2 mil 62 millones de pesos para 2016 y para el próximo año, según los precriterios de política económica, se prevén mil 242 millones de pesos menos para programas relacionados con la vacunación y prevención de sobrepeso y obesidad, entre otros.


