Natalia Antezana Bosques / @Natalia3_0
(4 de julio, 2013).- Los animales que consumen productos transgénicos sufren un daño significativo en sus entrañas y aparato reproductivo, se explica un estudio reciente del Instituto del Instituto de Salud y Medioambiente de Australia, según el portal RT.
El experimento duró cinco meses, en los cuales se alimentó a un grupo de cerdos con una mezcla de maíz transgénico de Monsanto y ‘Roundup Ready’ soja de Monsanto, y otro conjunto fue nutrido con alimentos naturales.
“Los cerdos alimentados con transgénicos corrían un riesgo de inflamación estomacal 2,6 veces mayor que el de los cerdos del grupo de control. Los varones resultaron más seriamente afectados. Las hembras resultaron ser 2,2 veces más propensas a la inflamación estomacal, mientras que los varones lo fueron cuatro veces más”, explica Judy Carman, la jefa del estudio
Es decir, los animales que habían sido alimentados con productos transgénicos presentaron un útero un 25% más pesado y una tasa de inflamación estomacal dos veces más alta. También se registraron posibles patologías como hiperplasia endometrial, endometritis, endometriosis, adenomiosis, engrosamiento del miometrio y pólipos.
Carman explica que este estudio es el primero en abarcar un periodo tan prolongado y, en consecuencia, es de gran importancia, tanto estadística como biológica. Informa también que los datos obtenidos en el experimento nunca estuvieron presentes en pruebas bioquímicas hechas en Monsanto o en los estudios controlados por la industria transgénica. La científica recalcó que los datos que presentan las “pruebas químicas estandarizadas”, son muy escasos.
Cabe señalar que esta es la primera investigación que conecta de manera directa los daños estomacales de los animales con el consumo de transgénicos, y refuerza los resultados de otros científicos franceses sobre los efectos en las ratas –tumores y múltiples daños en sus órganos- que consumen organismos genéticamente modificados.


