(25 de agosto, 2014).- Petróleos Mexicano (Pemex) perforará dos pozos de una profundidad de 2 kilómetros para confirmar la existencia de un acuífero con agua de calidad potable en la Ciudad de México, el cual serviría para abastecer la demanda del líquido en la capital mexicana.
El Sistema de Aguas de la Ciudad de México (SACM), la Comisión Nacional del Agua (Conagua), los institutos de Geología e Ingeniería de la UNAM, son los encargados de realizar los estudios del potencial acuífero, en conjunto con Pemex, que aportará tecnología para la perforación de los pozos, poco usados en la exploración y captación de agua potable.
Con una inversión de 400 millones de pesos, el director general del SACM, Ramón Aguirre Díaz, informó que a finales de septiembre próximo, Pemex comenzará en la Ciudad de México la perforación de los dos pozos que estarán ubicados en la colonia Magdalena Mixhuca, cerca del Autódromo Hermanos Rodríguez, entre las delegaciones Iztacalco y Venustiano Carranza.
El funcionario espera que en 2016 se puedan obtener resultados de los datos obtenidos por los estudios y que puedan confirmar la teoría de que existe una capa impermeable de arcilla que separa el acuífero principal del profundo, y que se extiende por debajo del Chichinautzin; es decir, por debajo del volcán y de la sierra de Las Cruces.
“Primero necesitamos confirmar que esa capa es lo suficientemente extensa para garantizar que hay un sistema impermeable que separa los dos sistemas de producción de agua, los dos acuíferos, de tal manera que si saco agua de abajo no va a afectar al acuífero de arriba, que ya le estamos sacando agua de más; y por otro lado estamos verificando la calidad del líquido que hay desde las capas que están debajo del antiguo lago de Texcoco, que son vulcanitas y el agua que se tiene en las calizas”, explicó.
Ramón Aguirre aseguró que es mucho más conveniente la exploración de los pozos profundos, que cuestan 20 veces más caro pero su construcción puede evitar los hundimientos en la Ciudad de México.
Este tipo de pozos, que se encuentran a 2 mil metros, cuestan 100 millones de pesos, mientras que los pozos de agua convencionales se perforan a 300 o 500 metros de profundidad, con un costo de 5 millones de pesos, explicó el funcionario.
El Valle de México enfrentará en 2030 una escasez grave de agua, reduciendo la disponibilidad del líquido por habitante, de 4 mil 230 metros cúbicos en promedio al año, pasaría a niveles inferiores a los mil metros, informó el Plan Nacional Hídrico de Conagua.
Sin embargo, Ramón Aguirre señala que la ciudad ya presenta crisis graves. Indicó que el abastecimiento de la ciudad es mayor que el que el acuífero proporciona, y que aún con los nuevos pozos se seguirán presentando este tipo de dificultades. Señaló que la extracción de agua es cercana a 17 mil litros por segundo, mientras que la capacidad de recarga es de tan sólo 8 mil o 9 mil litros por segundo, es decir, que se extrae casi el doble de lo que proporciona.
Ante esta problemática, recomendó llevar a cabo con urgencia un esquema de renovación de la infraestructura, tanto del sistema de agua potable como de la red de drenaje, que cuenta con más de 50 años de antigüedad, provocando que 42 por ciento del líquido se desperdicie en fugas.
David Korenfeld, director general de Conagua, aseguró el 19 de agosto que en la Ciudad de México no se llevará a cabo ninguno de los procesos de fracturación hidráulica para la extracción de gas, conocida como ‘fracking’.


