Luego de dos meses de gobierno, la popularidad de López Obrador no disminuye; y las preferencias electorales para las elecciones del próximo domingo 2 de junio registran una tendencia favorable a Morena.
Ante esta situación, bastiones panistas como Baja California y Puebla, podría cambiar de color. Para Marko Cortés, esto seria una tragedia historica, pues sería el primer presidente nacional del PAN en perder ambos pilares.
Tras reuniones en San Lázaro, de los mandatarios blanquiazules, el PAN, ha definido un plan de sobreviviencia para no perder su hegemonía estatal.
Junto a Juan Carlos Romero Hicks y operadores de Héctor Larios, Cabeza de Vaca, comenzó a operar una nueva estrategia, que involucra al recién confirmado Mauricio Kuri como líder del PAN en el Senado.
Con el carácter y la energia del panismo bajacaliforniano, vamos a refrendar la confianza de los ciudadanos. Así se vivió la reunión con militancia, precandidatos a diputados locales y nuestro precandidato a Gobernador, @OscarVega_MX ¡Vamos por buen camino! #AvancemosJuntos pic.twitter.com/x4UWHFRpkR
— Marko Cortés (@MarkoCortes) February 9, 2019
Puebla y Baja California, al menos en sus Palacios de Gobierno, ya están perdidos, reconocen. Los candidatos de AMLO registran ventajas de hasta 30 puntos en ambos sitios. Por lo que el interés no debe ser otro que las cinco alcaldías y las 25 nuevas diputaciones en el estado simbólico para el corazón albiazul. Mientras que en Aguascalientes se trabajará por más de la mitad de las 11 alcaldías; y en Durango, Aispuro garantizó otras 17 de las 39 alcaldías.
Sumando, Cabeza de Vaca manifestó que, tras la situación de las maquiladoras en huelga -que aún no se resuelve- en Tamaulipas, podrían perder 36 escaños en el Congreso.
“Tal parece que ante el tsunami marrón, a los gobernadores ya no les quita el sueño el Congreso de la Unión o la guerra intestina del partido, sino mantener el control e influencia en sus propios estados”, dijo.
Con información de la Política Online


