(04 de febrero, 2015).- Más de 120 días han pasado desde que tuvieron noticias de sus hijos. La lucha de los padres, esposas, hijos, y compañeros de los 43 normalistas no ha cesado. Su búsqueda hasta ahora incansable, se dentendrá advierten, hasta dar con el paradero de los jóvenes.
“Los 43 padres de familia queremos que se haga justicia, queremos encontrar a nuestros hijos, ya queremos acabar este tormento”, dijo al arribar a Ginebra, Suiza, Bernabé de la Cruz, padre del normalista detenido y desaparecido, Adán Abraján.
Durante su estancia en la sede de Naciones Unidas declarará sobre de desaparición forzada del que fue objeto su hijo y 42 estudiantes más el pasado 26 de septiembre en el municipio de Iguala, Guerrero.
A la búsqueda de Adán Abraján se ha sumado su familia. Erika de la Cruz, su esposa, permaneció en el Distrito Federal para encabezar las movilizaciones planeadas de manera previa al anuncio de la Procuraduría General de la República, pues los padres de familia debieron regresar a Ayotzinapa a debatir sobre lo que sólo algunos medios, consideraron pruebas fidedignas para afirmar que el caso de los normalistas, habría llegado a su fin.
Las protestas anunciadas y realizadas, han demostrado lo contrario; el intento de “carpetazo” del gobierno peñanietista parece no tener cabida en las calles mexicanas.
“¿Qué es lo que quiere (Jesús) Murillo Karam? Porque ya nos los ha matado en fosas, ya nos los ha matado cremados, nos los ha aventado en lagunas; cuando dijo que estaban cremados en Cocula y los padres dijeron que eso no era cierto, que ellos mismos sacaran sus conclusiones habiendo alrededor pasto verde, no todo se quemó”, declaró Erika de la Cruz a decenas de habitantes, en su mayoría del sur de la Ciudad de México, durante un foro realizado en la delegación Xochimilco.
“Yo les digo compañeros, que lo que dijo Murillo Karam no es cierto”, agregó la joven madre de dos hijos actualmente con un padre desaparecido y paso a paso, procedió a encabezar una amplia manifestación cuyas demandas tanto de justicia para el caso Ayotzinapa, así como por la transformación social en el país, recorrieron las calles de la demarcación para el asombro de los habitantes poco acostumbrados a ver numerosas movilizaciones en sus calles.
Finalizada la jornada, Erika de la Cruz insistió en entrevista con REVOLUCIÓN TRESPUNTOCERO, que “el gobierno se está dando cuenta que no tan fácilmente van a engañar a la gente, que la gente ya se está levantando”.
Mientras una hoguera con propaganda de distintos precandidatos a cargos populares ardía a escasos metros de distancia, De la Cruz, aseguró que Ayotzinapa no se trata sólo de una problemática municipal, estatal o nacional, la coyuntura, afirmó, ya es de carácter internacional.
Para la esposa del normalista, las declaraciones dadas por Murillo Karam no resultan pruebas contundentes, razón por la cual la población continúa en las calles; Erika confiada asegura que vendrán movilizaciones con más fuerza, incluso, suma la posibilidad de dejar las marchas para entonces tomar medidas aún más fuertes; no obstante ya se vislumbra la próxima jornada de movilización nacional preparada para el jueves 5 de febrero en Chilpancingo, Guerrero.
“Con las declaraciones de la PGR pensaron que esto iba a parar, no, se está levantando más (…) Nos vamos a levantar con más fuerza”, insistió.
Y es que para la esposa del normalista desaparecido, la lucha no sólo se trata de Ayotzinapa, sino de la sociedad mexicana, “si logramos un México mejor, va a ser por todos, porque de verdad lo necesitamos”, declaró Erika de la Cruz durante la entrevista.
Declaraciones similares fueron las que llegaron estos primeros días de febrero hasta Ginebra, Suiza, donde ante el Comité de Desaparición Forzada de la ONU, Hilda Legideño, madre del normalista desaparecido, Jorge Tizapa, declaró que el gobierno mexicano se encuentra haciendo daño moral y emocional a los familiares de los jóvenes detenidos y desaparecidos.
“Al principio, la PGR nos dijo que nuestros hijos estaban en fosas, pero esto se desmintió con el apoyo de peritos argentinos. Nos querían entregar cuerpos que no eran de nuestros hijos (…) Ellos están vivos, los tiene el gobierno, no sabemos por qué. Si no quieren que sigamos, que nos los devuelvan”, declaró.



