Por: Záyin Dáleth Villavicencio
@ZayinDaleth
Jesús Reyna García, secretario de Gobierno de Michoacán México, rectificó que pese a la violencia que ha sufrido la localidad de Marcos Castellanos, son once los elementos policiacos que se encuentran en servicio. Esto luego de haber señalado que la cabecera municipal se encontraba desprovista de uniformados.
El encargado de la política interna de Michoacán, apenas este miércoles había precisado que tras la renuncia del total de los miembros de la Dirección de Seguridad Pública del municipio, la Policía Estatal y Federal Preventiva mantenían un fuerte operativo de seguridad en la localidad.
Sin embargo, el alcalde José de Jesús Bautista Álvarez desmintió tal información y denunció, de paso, que tras la baja múltiple de policías y la emboscada que sufrieron el pasado 23 de diciembre elementos de Briseñas, una localidad cercana, la región no ha recibido la atención oportuna en materia de seguridad por parte del gobierno del estado.
Bautista Álvarez detalló que simplemente los agentes ya no se presentaron a trabajar el 25 de diciembre, después de las jornadas violentas que han azotado en los últimos meses a municipios como Salvador Escalante, Briseñas y Marcos Castellanos, por sus límites con Jalisco.
Toda vez que en dicha emboscada que se registró en la carretera Briseñas-Sahuayo, cuatro policías perdieron la vida y otros cinco resultaron lesionados, lo que derivó en una renuncia masiva de elementos de seguridad.
Pese a este escenario, precisó Reyna García, Michoacán ha tenido tranquilidad en los últimos días, pues tras estos acontecimientos no se han reportado nuevos hechos violentos en la región colindante con Jalisco.
Renuncian polícias en bloque tras la ola de violencia en Michoacán y Jalisco
Tras la ola de violencia que se ha desatado en los municipios limítrofes de Michoacán y Jalisco, y debido al riesgo que implica su labor, más de 40 elementos de seguridad pública han desertado sólo en las últimas dos semanas. El trasfondo, la disputa del territorio entre las organizaciones criminales, las consecuencias: secuestros, ataques y asesinatos de policías y mandos de seguridad.
No obstante, el vacío a las corporaciones policiales responde además a la colusión de las autoridades judiciales con el crimen organizado, como han señalado en algunos casos pobladores de municipios fustigados por la violencia; escenarios que han orillado a los habitantes, incluso a la detención de sus propios policías. Así ocurrió el mes pasado en Salvador Escalante.
Otro panorama es el que transcurre en el municipio de Marcos Castellanos, donde ante la renuncia de sus policías municipales, se estableció toque de queda para que los pobladores abandonen las calles por las noches, como una medida eventual de seguridad, según declaró el alcalde, José de Jesús Bautista Álvarez.
Briseñas es otra localidad que en las últimas semanas ha sido azotada por las organizaciones criminales. El pasado 29 de noviembre, el síndico de este municipio, Fernando Salas Salazar, fue plagiado junto con el director de Seguridad Pública, Jorge Díaz Ramírez, y los patrulleros Hugo Manuel Aldana Hernández y Gabriel Godínez Godínez.
Días más tarde, Salas Salazar fue liberado y secuestrado de nueva cuenta el 16 de diciembre sin que hasta la fecha se sepa el paradero de él y los tres policías más que fueron plagiados en el municipio.
Asimismo, el pasado 23 de diciembre elementos policiacos fueron emboscados por un grupo armado en la carretera Briseñas-Sahuayo. En este hecho, cuatro policías perdieron la vida y otros cinco resultaron lesionados sin que se sepa si regresarán a sus cargos.
En el último mes, en el municipio de Briseñas, de los 22 elementos que conformaban la corporación local, sólo nueve agentes quedaron a cargo de la seguridad, luego de que tres policías fueron secuestrados, cuatro ejecutados durante la emboscada y cinco que resultaron lesionados durante esos mismos hechos, así como otros tantos que renunciaron.
Mientras tanto en Jalisco, debido a los mismos acontecimientos del 23 de diciembre, la planta policial del municipio de Ayotlán quedó reducida a la mitad, ya que 25 elementos, incluido el titular de la corporación, presentaron su renuncia sin que esta haya sido aceptada; sin embargo, desde el 26 de diciembre 31 de los 72 policías no se presentaron a trabajar.
Tras estas escenas violentas suscitadas en los municipios colindantes entre Michoacán y Jalisco, elementos de la Secretaría de la Defensa Nacional, así como de la Policía Estatal Preventiva de Jalisco, vigilan los límites entre ambos estados y realizan retenes vehiculares en las cercanías con Michoacán.
De vuelta a los territorios de violencia en Michoacán
Sin embargo en este territorio, la retirada masiva de elementos de seguridad ante amenazas, plagios y escenarios violentos no es una circunstancia nueva. En noviembre e inicios de diciembre del 2011, la totalidad del cuerpo policiaco, incluidos los titulares de la Dirección de Seguridad Pública de Carácuaro y Nocupétaro.
La renuncia en bloque, dijeron, se debió a que eran víctimas de constantes amenazas y ataques por parte de la delincuencia organizada. Meses antes, habían presentado renuncias masivas de policías, municipios como: Tuzantla, Tiquicheo, Tancítaro y Purépero, ante el mismo escenario.
Para ver la nota de MICHOACÁN, TERRITORIO COMANCHE


