Ante los representantes de 34 economías más importantes del mundo, el priista Enrique Peña Nieto presumió “proceso transformador” en México y dio un decálogo de estrategias para lograrlo
Como punto 10 señaló “Un verdadero proceso transformador que busca resolver problemas estructurales, implica, necesariamente, costos para quien lo promueve, hay que empezar con una buena reserva de capital político, quien no esté dispuesto a asumir los riesgos y enfrentar las consecuencias, no debe emprender un programa de reforma”.
En la sede de la Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económicos (OCDE), Peña Nieto afimó que a lo largo de cinco años el País ha cambiado para bien,pues las modificaciones legales que hereda su Gobierno serán clave en su desarrollo.
Dijo que el primer paso es necesario arrancar con cambios las primeras semanas del Gobierno”Mientras más pronto, mejor”, debido al tiempo que tardan en desarrollarse dichos cambios. En segundo lugar consideró que “Más es mejor”.
Como punto tres, señaló que es necesario neutralizar a la oposición y convertirlos en defensores de los cambios que se realizan e impactan “Mantén a los beneficiarios cerca y eventualmente muy activos”, reconoció que no se alcanza a apreciar a corto plazo las ventajas de algo nuevo.
Sostuvo que es necesario tener un equipo calificado, pues ante la ola de críticas es necesario tener expertos en negociación. Como punto cinco expresó que en la democracia no hay unanimidad y siempre hay resistencias, pero hay que negociar para llegar a los objetivos “En cada de duda actúa”.
Seis, “Comunicar más, nunca es demasiado” declaró Peña Nieto al considerar que el proceso de transformador además de un análisis requiere para ser exitoso que actores políticos y ciudadanos conozcan y comprendan lo que esta en juego.
“Las lagunas de información, especialmente en los tiempos de las redes sociales, suelen ser aprovechadas por los opositores a una reforma, y resulta más difícil corregir una aversión distorsionada, una vez difundida, que argumentar los méritos de la reforma desde el principio”.
Como punto siete dijo que es necesario “Tener presente que la última palabra la tendrán los tribunales”. Asimismo señaló que “El orden de los factores puede alterar el producto” y recordó que su Gobierno hizo lo correcto en negociar primero la reforma educativa.
“Si hubiéramos iniciado con la energética, quizá no hubiésemos podido hacer una reforma estructura, por ello empezamos con educativa, y seguimos una secuencia lógica, donde en el camino, al final de cuentas, efectivamente, fuimos perdiendo aliados, dada la convicción ideológica de las fuerzas políticas en mi país”.
Su punto nueve, fue “El cambio, es tu propia recompensa”, pues para él, lograr reformas es difícil, pero el esfuerzo valió la pena.


