(26 de marzo, 2014).- A pesar de que el Gobierno Federal se ha congratulado por la “disminución” de la violencia en el país desde la llegada de Peña Nieto al poder, lo cierto es que los delitos y las ejecuciones siguen incrementándose de acuerdo con reportes de organismos ciudadanos e investigaciones de diferentes medios de comunicación.
Según el semanario Zeta, entre el 1 de diciembre de 2012 y el 31 de enero de 2014, se registraron en la administración de Peña Nieto, 23 mil 640 ejecuciones- siendo Guerrero, el Estado de México, Chihuahua, Jalisco y Michoacán los estados con el mayor número de ejecutados- producto de la guerra contra el crimen organizado que mantiene el Gobierno Federal y los enfrentamientos entre cárteles de la droga en el país.
La violencia en México continua bajo el mismo ritmo que se venía presentando durante el sexenio panista de Felipe Calderón y en aumento cuando se refiere a delitos de alto impacto social.
Sin embargo, estos datos, al parecer, -y junto con la omisión mediática del recrudecimiento de la violencia en varios estados de la República no parecen preocuparle a los responsables de gobernar este país, pues el pasado lunes la Auditoria Superior de la Federación (ASF) reportó irregularidades por casi 3 mil millones de pesos al Fondo Federal de Aportaciones para la Seguridad Pública.
Salim Arturo Orcí Magaña, funcionario de la ASF, señaló en comparencencia en la Cámara de Diputados que por las irregularidades detectadas, se refleja un “ejercicio ineficiente” de un fondo que tiene un propósito muy específico: la seguridad pública en todas las entidades federativas.
Además, aseguró que del monto total asignado a los estados, se observa que el 39 por ciento de los recursos, no fueron aplicados a los objetivos en materia de seguridad. Ejemplos de ello: se detectó la compra de vehículos, uniformes y bienes informáticos y se pagaron servicios de difusión que no correspondían a los objetivos previstos; se detectaron transferencias indebidas y pagos de cursos de capacitación para personal policial que carecía de la validación del Secretariado Ejecutivo del Sistema Nacional de Seguridad Pública; y no se aplicaron sanciones a los proveedores que se atrasaron en el cumplimiento de sus obligaciones contractuales.
Subrayó que éste es uno los pocos fondos federales que se auditan con mayor intensidad por la importancia que tiene la aplicación de sus recursos y comunicó que en 2012 se asignaron a nivel nacional 7 mil 374 millones de pesos a las entidades federativas.
El Fondo Federal de Aportaciones para la Seguridad Pública, son recursos que la Federación transfiere a las haciendas públicas de los Estados y del Distrito Federal.
Los recursos destinados para este rubro se usan exclusivamente para tareas como: Reclutamiento, formación, selección, evaluación y depuración de los recursos humanos vinculados con tareas de seguridad pública; Equipamiento de las policías judiciales o sus equivalentes, peritos, ministerios públicos, policías preventivos o custodios de centros penitenciarios y de menores infractores; y el establecimiento y operación de la red nacional de telecomunicaciones e informática para la seguridad pública y servicio telefónico nacional de emergencia entre otras acciones.
“Mientras México vive violencia criminal y sus habitantes viven una situación de angustia ciudadana, los funcionarios irresponsables y corruptos mal ejercen los recursos de los ciudadanos”, con estas palabras se refirió el diputado del Partido Movimiento Ciudadano, Ricardo Mejía Berdeja, ante la grave situación que dio a conocer la ASF. A continuación los argumentos de su idea expuesta:

