El líder exiliado de Hamás, Khalil al-Hayya, anunció este jueves “el fin permanente de la guerra en Gaza”, tras la firma de la primera fase del acuerdo de paz entre el grupo palestino e Israel, alcanzado en El Cairo con mediación de Estados Unidos, Turquía y varios países árabes.

Durante una intervención televisada, el dirigente islamista aseguró que el pacto incluye la apertura total del paso fronterizo de Rafah, en el límite con Egipto, lo que permitirá la reanudación del flujo de personas y bienes hacia la Franja de Gaza, devastada por más de un año de enfrentamientos.
De acuerdo con al-Hayya, el grupo recibió garantías directas de Washington y de los mediadores árabes de que la tregua será “permanente y vinculante” para ambas partes. En sus palabras, el objetivo es “garantizar la reconstrucción de Gaza y el regreso seguro de los desplazados”, tras meses de asedio, destrucción y crisis humanitaria.

La firma del acuerdo marca la primera fase del plan de paz impulsado por el presidente de Estados Unidos, Donald Trump, firmado esta semana por las delegaciones israelí y palestina en la capital egipcia. El anuncio representa un giro en la postura del grupo islamista, que durante meses había condicionado cualquier alto al fuego a la retirada total de las fuerzas israelíes de la Franja.

Como parte de los compromisos alcanzados, Hamás confirmó la liberación de mil 700 prisioneros de Gaza arrestados tras los ataques del 7 de octubre de 2023, además de 250 palestinos sentenciados a cadena perpetua, quienes serán excarcelados progresivamente.

Con este acuerdo, las partes ponen fin a un conflicto que dejó miles de víctimas y desplazados, marcando —al menos en el papel— el inicio de una nueva etapa en la historia reciente de Oriente Medio, donde la esperanza de estabilidad vuelve a asomar tras años de tortura bélica.



