(12 de Noviembre, 2015).- Organizaciones de la Sociedad Civil y de Derechos Humanos anunciaron que acudirán a la Suprema Corte de Justicia de la Nación (SCJN) para que revoque los lineamientos autorizados por la Secretaría de Gobernación (Segob) para la transmisión de contenidos de violencia, sexo y comida chatarra en horario familiar, con el objetivo de proteger a los menores de edad.
Las modificaciones de la Segob entrarán en vigor el próximo 4 de diciembre y permitirán la transmisión de contenidos para mayores de 12 años de edad a partir de las 16:00 horas en lugar de las 20:00 horas como se encuentra hasta el momento.
La nueva regulación permitirá que se proyecte contenido para mayores de 15 años a partir de las 7 de la noche, y para mayores de 18, a las 9, con lo cual se amplían dichos horarios dos y una hora, respectivamente, exponiéndolos a escenas de violencia, consumo de sustancias ilícitas, desnudez erótica y cualquier tipo de lenguaje.
“Es incomprensible e injustificable que se considere que a las 4 de la tarde concluya el horario infantil y, a partir de las 7 de la noche comience el contenido para los mayores de 15 años y adultos. No se encuentra argumento alguno para esta clasificación” expuso Adriana Solórzano, presidenta de la Asociación Mexicana de Defensorías de las Audiencias (AMDA).
Los representantes de las audiencias infantiles aseguraron que la Segob no consultó a los organismos especializados y autorizó la modificación en un tiempo récord de tres días.
Los inconformes son la AMDA, la Red por los Derechos de la Infancia en México, la Asociación Mexicana de Derecho a la Información, El Poder del Consumidor, ObservaTel y Comunicación Comunitaria, quienes exigen la anulación de las disposiciones federales.
Los denunciantes aseguraron que la reforma es inconstitucional, por lo que recurrirán a la SCJN, por ir en contra del interés superior de la niñez, ser contrarios a los derechos de las audiencias y por las múltiples irregularidades cometidas en el procedimiento de aprobación.
Agregaron que en México se aplican decisiones regresivas, mientras que en otros países la tendencia es aumentar la protección a los menores y existen lineamientos claros sobre contenidos de calidad para el público infantil.


