La holandesa Arsene van Nierop lleva 15 años en espera de justicia. Quiere saber quién asesinó a su hija en Ciudad Juárez, Chihuahua.
Hester Van Nierop, joven asesinada en Ciudad Juárez. Foto: Fundación Hester
En 1998, ella, su esposo Roeland y la hija de ambos, Hester van Nierop, viajaron a México para acompañar a su hermana a las playas de Nayarit a una liberación de tortugas. La intención de Hester era después viajar a Estados Unidos para buscar una oportunidad de trabajo como arquitecta, profesión en la que se había preparado.
Arsene aún recuerda que el 18 de septiembre su hija sometió a consulta por cuál punto fronterizo cruzaría a Estados Unidos. Su idea era hacerlo por Tijuana, Baja California, la frontera que en la década de los noventa dominaba el poderoso cártel de los hermanos Arellano Félix y que en esa época vivía tiempos convulsionados.
Su familia le sugirió a su hija atravesar por Ciudad Juárez, Chihuahua. Habían leído que era “un pueblo chiquito, tranquilo”, y pensaron que era la mejor opción. Con esa recomendación, Hester se despidió de ellos en la estación norte de autobuses.


