En un operativo conjunto, elementos de la Agencia Nacional de Aduanas de México (ANAM), la Guardia Nacional (GN) y la Secretaría de Seguridad y Protección Ciudadana (SSPC) lograron el aseguramiento de 75.9 kilogramos de clorhidrato de cocaína en el área de exportación de la Aduana de Tijuana. La droga se encontraba oculta en un vehículo de carga que transportaba tunas.
El hallazgo se derivó de las acciones rutinarias de inspección y vigilancia destinadas a fortalecer la seguridad en el comercio exterior y combatir el tráfico de sustancias ilícitas en la frontera norte del país.
«Chocolate», el binomio canino clave en la detección
La ubicación del cargamento ilegal fue posible gracias a la intervención del ejemplar canino «Chocolate». Durante la revisión de la unidad pesada, el binomio canino modificó su conducta al pasar cerca de la caja del camión, lo que alertó a los agentes federales.
Al proceder con una inspección minuciosa del transporte, los elementos de seguridad descubrieron las siguientes irregularidades:
- Modificación estructural: Se detectó un compartimento de doble fondo construido debajo del piso de la caja de carga.
- Cargamento ilícito: Al interior del doble fondo se localizaron 76 paquetes compactos, los cuales dieron un peso total de 75.9 kilos de la sustancia blanquecina.
Tanto la unidad de transporte como los paquetes de droga fueron puestos a disposición del agente del Ministerio Público de la Federación, autoridad que se encargará de integrar la carpeta de investigación correspondiente y continuar con las indagatorias jurídicas.
A través de este golpe al narcotráfico, la ANAM y las dependencias del Gabinete de Seguridad Federal refrendaron su compromiso de estrechar los controles aduaneros para salvaguardar la seguridad nacional.









