(14 de febrero, 2016).- El día de ayer el papa Francisco asistió al primer cuadro de la Ciudad de México, sin embargo la asistencia de fieles no se hizo llegar como se tenía previsto por las autoridades locales por lo que visitantes asiduos atribuyeron la poca asistencia a “que nos hemos enterado, la pederastia, la relación política de la Iglesia”.
Se calcula que en el momento en el que repicaron las campanas de la Catedral anunciando que el clérigo salía de Palacio Nacional para dar una vuelta a la Plaza de la Constitución había una ocupación del 45 a 50 por ciento de la Plaza de la Constitución.
El atípico vacío del espacio público permitió que los asistentes pudiaeran hacer largos recorridos ara observar al pontífice en más de una vez y hasta poder acomodar dispositivos móviles para capturar la mejor imagen.
“Hay muy poca gente, menos que cuando vino Juan Pablo II”, refirió Esperanza Bonilla, quien ha asistido a las más recientes visitas papales
Para Itzel Higuera, encargada de una tienda de ropa, la baja afluencia tiene que ver con los escándalos de la Iglesia católica.
“Es por todo lo que nos hemos enterado, la pederastia, la relación política de la Iglesia”, afirmó.
“Tenemos la misma fe, seguimos fiel a los santos y a Dios, pero a veces lo que no nos gusta es lo que hacen los sacerdotes”, dijo.
De acedo al jefe del ejecutivo local, Miguel Ángel Mancera atribuyó la falta de fieles a la confusión acerca de que era obligatorio tener boleto para ver al Papa Francisco en el Zócalo provocó que la plaza no se llenara.
“Quizá la duda entre si iban a requerir boletos o no, fue un poco lo que desalentó.
“Básicamente con toda la información que se dio de la entrada libre, que la entrada tenía que ser libre, pues eso motivó que llegáramos a 50 mil, sin contar las gradas”, dijo.


