(25 de septiembre, 2014).- En sintonía con los rumores que se ha producido desde su presunta muerte, ahora la Procuraduría General de la República (PGR) rechazó hacer públicos los peritajes genéticos para confirmar que el asesinado por elementos de la Marina en 2012, efectivamente era Heriberto Lazcano Lazcano, alias “El Lazca”, entonces líder de Los Zetas.
Recientemente, en respuesta a una solicitud de información que requerían los resultados de las pruebas genéticas practicas al supuesto cadáver del también conocido como “Z-3”, la dependencia encabezada por Jesús Murillo Karam dijo que será hasta 2024 cuando brinden información, por lo que aumentan los rumores sobre que Lazcano sigue vivo.
Sin embargo, una fuente de la PGR que pidió anonimato, declaró al diario 24 Horas que el caso todavía no se ha cerrado. Cabe recordar que tras ser reportado como muerto en medio de un choque entre criminales y las fuerzas de seguridad, el cuerpo de Lazcano fue robado de una morgue en Sabinas, Coahuila.
Según InSight Crime, fundación dedicada al estudio del crimen organizado en América Latina, las teorías de conspiración alrededor del “Z-3”, continuarán tras la revelación de PGR. En aquel entonces, se supo que las autoridades de Coahuila confirmaron haber certificado la identidad del líder criminal, e incluso, más adelante la Procuraduría exhumó los restos mortales de los padres de Lazcano.
Las razones por las que la PGR pretende ocultar la información de las pruebas genéticas, si bien son desconocidas e incentivan las especulaciones, no abonan en nada a apaciguar los rumores que apuntan que el otrora segundo capo más buscado de México, no está muerto.
Al igual que “El Lazca”, anteriormente las autoridades panistas dijeron haber abatido a Nazario Moreno González, “El Chayo”, jefe de Los Caballeros Templarios en diciembre de 2010, no obstante en marzo pasado fue ejecutado el verdadero narcotraficante.
Más recientemente, otro caso sacudió a la sociedad criminal mexicana, cuando se informó la muerte de Juan José Esparragoza Moreno, alias “El Azul”, uno de los líderes del cártel de Sinaloa. Hasta el momento, ni las autoridades mexicanas y estadunidenses pueden corroborar si está vivo o muerto.
En ambos casos, al igual que con el exjefe de los Zetas, resalta de igual forma la opacidad de las autoridades con información que es de interés general, así como sus múltiples chascos a la hora de combatir el crimen organizado.

