Con una inversión histórica de 256 millones de pesos destinados a justicia social y de infraestructura, la jefa de Gobierno de la Ciudad de México, Clara Brugada Molina, encabezó un recorrido de supervisión por las obras de drenaje en la colonia San José, alcaldía Tláhuac, diseñadas para poner fin a las inundaciones sistemáticas que padecieron administraciones pasadas.
La mandataria capitalina recorrió a pie las calles que hace apenas un mes sufrieron los estragos del desbordamiento del Riachuelo Serpentino, donde escuchó de primera mano los testimonios de los pobladores Luis Roberto, Marbell y Gabriel, quienes narraron cómo el agua rebasó la altura de sus rodillas y destruyó sus muebles debido al caudal que baja desde otras colonias.
Frente a este panorama de abandono estructural, Brugada Molina reconoció abiertamente que en Tláhuac lo que falta es infraestructura, señalando que sus habitantes sufren constantemente por inundaciones, grietas y hundimientos.
La jefa de Gobierno enfatizó de manera contundente que las afectaciones anuales que sufren las viviendas por la temporada de lluvias deben atenderse de raíz y no con paliativos temporales.
Por ello, detalló que su administración ejecuta un plan integral de drenaje compuesto por nueve obras estratégicas, entre las cuales destaca una nueva planta de bombeo proyectada para entrar en operación el próximo mes de octubre.
Asimismo, para contener los desbordamientos del Riachuelo Serpentino, las autoridades locales instalaron un gavión transversal y avanzan en la edificación de un muro de contención de mil metros de largo por 1.4 metros de altura.
Tras refrendar su compromiso con la comunidad, la mandataria aseguró que regresará formalmente a Tláhuac en cuanto los trabajos concluyan para entregar la obra terminada a las familias afectadas.









