(12 de Octubre, 2015).- El ex gobernador de Guerrero, Ángel Aguirre Rivero, declaró ante la Procuraduría General de la República (PGR) que su gobierno buscó hasta en los cuarteles del 27 Batallón de Infantería del Ejército mexicano en Iguala a los normalistas de Ayotzinapa desaparecidos.
De acuerdo con informes del gobierno federal, Aguirre declaró el pasado 27 de agosto en la averiguación previa UEIDMS/001/2015, en calidad de testigo, y rechazó cualquier vínculo con el narcotráfico y con José Luis Abarca y su esposa María de los Ángeles Pineda Villa.
Según Aguirre, se enteró lo ocurrido a través de las Secretaría de Gobierno y de Seguridad Pública estatal a las 22:30 horas, momento en el que ya se había realizado el primer ataque a los normalistas.
Aguirre declaró que lo primero que hizo fue enviar a Iguala a los titulares de la SSP, la Secretaría de Gobierno y la Procuraduría de Justicia, para atender a las víctimas y “preservar la seguridad”.
El ex mandatario estatal señaló que envió a Lázaro Mazón, entonces secretario de Salud y amigo cercano de José Luis Abarca, para que apoyara a los heridos de los ataques.
El ex gobernador refirió a la PGR que esa noche ordenó a la SSP enviar varios grupos que estaban destacamentados en Acapulco, Chilpancingo y la Montaña, para apoyar labores de vigilancia del Ejército y realizar operativos de búsqueda por helicóptero.
Aguirre sostuvo que su administración se enfocó en el auxilio de los 68 estudiantes normalistas e incluso continuó la búsqueda en el Batallón del Ejército.
El ex priista negó haber tenido algún tipo de relación con la llamada “pareja imperial” en Iguala, así como haber pujado por la candidatura del municipio de Iguala.
Sidronio Casarrubias Salgado, presunto líder de Guerreros Unidos, declaró a la PGR que el ex gobernador tenía una relación sentimental con Pineda Villa, algo que Aguirre rechazó, pues dijo que a la mujer sólo la llegó a ver con Abarca.

