Al finalizar la última sesión de la Comisión Permanente, Alejandro ‘Alito’ Moreno agredió con golpes y empujones al presidente de la mesa directiva del Senado, Gerardo Fernández Noroña.
A dicha agresión se sumó el diputado Carlos Gutiérrez Mancilla, quién golpeó a Fernández Noroña cuando trataba de descender de la tribuna para alejarse del ataque violento del dirigente priista.
Carlos Gutiérrez Mancilla, es originario de Aguascalientes, forma parte de los líderes de grupos de jóvenes priistas y aunque no tiene relación directa con Tamaulipas, ha buscado intervenir en los asuntos del estado y ha sido ligado con escándalos de corrupción.
Hipocresía y corrupción
Medios locales han denunciado que la incursión de Mancilla en los temas del estado norteño ha sido principalmente mediática, luego de que el diputado federal diera atacara a autoridades de salud en Tamaulipas, exigiendo la renuncia del delegado del IMSS y lanzando señalamientos contra el gobernador Américo Villarreal.
Si bien Mancilla argumenta hacerlo en nombre de la “transparencia y el combate a la corrupción”, sus señalamiento (y su carrera) no cuentan con sustento territorial ni trabajo previo en la zona.
Más allá de las declaraciones, no ha presentado documentos oficiales, denuncias formales o pruebas verificables que respalden sus dichos sobre presuntas redes de corrupción o manejo irregular de recursos.
A diferencia de sus declaraciones, lo que sí cuenta con sustento y evidencias es el historial de graves casos de corrupción que su entorno político ha encabezado en Tamaulipas. Uno de los nombres clave es Sergio Carmona, empresario vinculado con el financiamiento de campañas del PAN en el estado.
Según diversas investigaciones periodísticas, Carmona habría aportado recursos y vehículos blindados a figuras como Francisco García Cabeza de Vaca, exgobernador, e Ismael García Cabeza de Vaca, senador, ambos correligionarios de Gutiérrez Mancilla.
El medio Polemón señala que, durante su gestión, Francisco García Cabeza de Vaca dejó al IMSS estatal en condiciones críticas.
Datos de la Auditoría Superior de la Federación (ASF) revelaron observaciones por más de 1,300 millones de pesos en el sector salud de Tamaulipas durante su sexenio. Entre ellas, compras irregulares de medicamentos, subejercicios en programas prioritarios y desabasto en clínicas rurales.

