(22 de octubre, 2013).- El caso Heaven –como se conoció la desaparición de 13 jóvenes de una discoteca del centro de la capital mexicana– podría ser tipificado como desaparición forzada si, en palabras del presidente interino de la Comisión de Derechos Humanos del Distrito Federal (CDHDF) Mario Patrón Sánchez, “se confirma que en el caso estuvieron involucrados agentes de la Secretaría de Seguridad Pública (SSP)”; esto significa que de verificarse la coincidencia de los 13 cuerpos hallados con las víctimas “ya no se estaría hablando de homicidio sino de ejecución sumaria”.
Las particularidades de este caso, sumado a otros tres sucedidos en el DF, produjo la recomendación 19/2013 de la CDHDF donde se detalla que “No estamos frente a un hecho aislado” dijo Patrón Sánchez para hacer énfasis sobre la importancia de que el gobierno la retome y actúe sobre la falta de protocolo y manual para las autoridades en caso de desapariciones involuntarias –en las que estuvieron involucrados particulares.
“Es preocupante que se hable de ausentes o extraviados” dice Patrón, y la cuarta visitadora, Guadalupe Cabrera, contextualiza la gravedad de que no se tipifique bien el delito pues “en la revisión de los casos encontramos que existe una evidente confusión de términos, no se sabe cómo proceder o hay negligencia en la investigación”. Para denunciar un caso de extravío hay que esperar 72 horas, tiempo vital para la búsqueda de personas, por ejemplo.

Los cuatro casos, de acuerdo con la CDHDF, revelan una obstrucción al derecho a la justicia y la verdad; a lo que se suma la falta de un debido proceso y un acompañamiento integral a las víctimas indirectas de las desapariciones involuntarias.
Los procesos de investigación, todos hasta el día de hoy abiertos, revelan inconsistencias como que “dentro de las 19 víctimas había dos menores de edad y la autoridad en ningún momento activó la alerta amber”, dijo Patrón Sánchez. A esto se suma la estigmatización por estrato social y por rangos de edad –al ser jóvenes las autoridades decían que seguían de fiesta o estaban en Acapulco, y se negaban a recibir la denuncia.
Patrón Sánchez también precisó que la impunidad fue lo que ocasionó que se produjera el caso Heaven: dos años atrás Antonio César Ortega Martínez fue desaparecido en el mismo lugar –antes llamado Bar Lancaster–, y de su caso aún no se resuelve nada.
“Tenemos miedo” dijeron los familiares –todas mujeres– de los desaparecidos y a través de Beatriz Silvia Loza Paredes, tía de una de las víctimas del caso Heaven, cuestionaron “¿Qué está pasando con la investigación? ¿Por qué nos condicionan tanto el acceso a los dictámenes? ¿Por qué son chicos de determinada edad?” Todo sin respuesta.


