De acuerdo con el Centro de Derechos Humanos Miguel Agustín Pro Juárez (Prodh), Puebla se encuentran entre los estados de México más violentos para las mujeres a nivel nacional, especialmente para las transmigrantes que proceden de Centroamérica, Haití y Cuba, que atraviesan el país para llegar a Estados Unidos.
En el estudio “Criminalización de mujeres migrantes. Análisis de seis casos en la frontera sur”, el organismo documentó que cinco mujeres son asesinadas cada día en el país; de estos casos, solo uno es investigado como feminicidio.
Precisó que dentro de esta cifra también se encuentran víctimas de origen extranjero que ingresan a territorio mexicano de manera ilegal para cumplir el “sueño americano”.
Entre las entidades más peligrosas para las mujeres se menciona también a Oaxaca, Chiapas, Guerrero, estado de México, Ciudad de México, Jalisco, Nuevo León y Sinaloa.
El Centro Prodh agregó que entre 2012 y 2013, solamente 15.75 por ciento de los homicidios de mujeres fueron investigados como feminicidios,
El organismo informó que entre marzo de 2016 y agosto de 2017 visitó las diferentes entidades para documentar los casos de feminicidio en el país.
Reveló que las migrantes padecen violaciones respecto al acceso a la salud, educación y trabajo, así como en las detenciones y la vinculación con delitos penales.
A esto se suma la falta de capacitación especializada y procesos de sensibilidad a quienes están encargados de aplicar la ley, lo que resulta en corrupción, irregularidades y falsa acusación contra migrantes en general.
Este estudio fue realizado durante la Caravana de Madres de Migrantes Desaparecidos que cada año ingresa a territorio mexicano.
El Centro Prodh expuso que el Estado mexicano tiene grandes deficiencias al cumplir con las condiciones y recomendaciones internacionales para atender esta problemática.
Mencionaron que las principales características de las mujeres víctimas de este delito son que se trata de jóvenes, en edad reproductiva y con altos índices de analfabetismo, y que su fuente laboral se concentra en tres áreas: el trabajo agrícola, la industria del sexo y entretenimiento, y el doméstico y de cuidados.


