En uno más de los delitos del priista César Duarte, se descubrió que “tejió toda una red para importar con recursos públicos ganado neozelandés que fue prometido a ganaderos de Chihuahua, pero que terminó en sus ranchos y en los de familiares del también exmandatario priista de Nayarit, Roberto Sandoval”, indicó Reforma.
El barco proveniente de Nueva Zelanda, llegó en junio de 2015 a Mazatlán, tenía ocho pisos los cuales estaban ocupados por vacas y borregos. Los borregos se fueron al Estado de México. Las reses se dividieron entre Hidalgo y Chihuahua.
Cabe señalar que a este último estado se destinaron mil 408 reses, que representaban “una esperanza para los pequeños productores después de dos años de sequía”.
De acuerdo con documentos oficiales el valor total de los animales superó los 700 mil dólares, unos 11 millones de pesos, según el tipo de cambio vigente entonces.
Fueron casi 900 reses las que fueron a parar a ranchos a nombre de César Duarte, donde por año se contabilizan hasta mil 500 animales. Según investigaciones del Gobierno de Chihuahua, “la intermediaria sería la Unión Ganadera División del Norte, fundada en 2005 por el propio César Duarte y por Carlos Hermosillo, quien fue diputado federal, colaborador cercano al exgobernador priista y quien falleció el 20 de marzo pasado”.
El representante legal de la Unión era Pedro Baca Gómez, sobrino de Bertha Gómez, esposa de Duarte. “El esquema para distribuir las cabezas consistía en que la Unión recibía los animales, otorgaba créditos a pequeños productores y hasta que éstos hacían el pago, se entregaban las vacas”.
Además, la ganancia que podía obtenerse de los préstamos se encontraba dentro de la financiera. Ya en octubre de 2016 se detectaron algunos camiones con vacas que intentaron burlar puntos de registro de la Sagarpa.
Uno de esos cargamentos “llevaba a Nayarit 53 de las vacas del embarque de junio de 2015, específicamente al rancho de Raymundo Sandoval, hermano del ex Gobernador Roberto Sandoval. El conductor no contaba con las facturas que acreditaban la propiedad de las vacas, pero varias estaban identificadas con el fierro del rancho de Duarte”.
Por lo que, al investigar con mayor profundidad por medio de los rastreos ubicaron 682 cabezas de ese embarque en los municipios de Ahuacatlán y San Blas en Nayarit. “El ganado que pisa el estado de Nayarit, por cuestión normativa se considera ganado ‘sucio’, es decir, está contaminado porque allá no hay los controles sanitarios que se requieren para comercializar ganado. Están expuestos a tuberculosis”, apuntó Nohemí Palma, ex funcionaria encargada en su momento de hacer el rastreo del ganado.


