La Comisión Federal de Electricidad activó sus protocolos de emergencia tras registrarse daños intencionales en dos líneas de alta tensión de 400 kilovoltios en el enlace Escárcega-Ticul, ubicado en Hecelchakán, Campeche.
El incidente, ocurrido entre la noche del lunes 31 de agosto y la madrugada del martes 1 de septiembre, provocó la afectación de 171 circuitos de media tensión, interrumpiendo el suministro eléctrico de miles de usuarios en diversas comunidades de Quintana Roo, Yucatán, Campeche y Chiapas.
Ante las evidencias de vandalismo, la empresa pública interpuso una denuncia formal ante la Fiscalía General de la República para dar con los responsables.
Las investigaciones técnicas iniciales desplegadas por el personal especializado de la CFE revelaron afectaciones directas en los discos aisladores y en el cableado de alta tensión.
Los peritos de la compañía confirmaron que los daños presentan características idénticas a un ataque similar perpetrado el pasado 3 de junio en el mismo corredor eléctrico, lo que robustece la hipótesis de un sabotaje sistemático contra la red de energía.
Debido a la gravedad de la contingencia, cuadrillas de trabajadores operaron de manera ininterrumpida durante más de siete horas consecutivas para lograr el restablecimiento total del servicio en la Península de Yucatán y el estado de Chiapas.
La CFE destacó que la tecnología de automatización implementada en el Sistema Eléctrico Nacional impidió un colapso mayor en la región, permitiendo contener la falla generalizada mediante mecanismos automáticos de protección que aíslan los tramos dañados.
Tras documentar los hallazgos en la infraestructura del enlace Escárcega-Ticul, la corporación integró las pruebas recabadas a los expedientes judiciales vigentes en la FGR con el objetivo de fortalecer las carpetas de investigación por ataques a las vías generales de comunicación y seguridad nacional.
Como medida inmediata ante la recurrencia de estos eventos, la Comisión Federal de Electricidad anunció un reforzamiento en los esquemas de vigilancia y protección de sus instalaciones estratégicas en el sureste del país.
Para ello, se establecerá una coordinación estrecha con corporaciones de seguridad federales, estatales y municipales para prevenir futuros atentados que pongan en riesgo la continuidad del flujo eléctrico.
Asimismo, las autoridades exhortaron a la población a denunciar cualquier actividad sospechosa cerca de las torres o subestaciones mediante la línea telefónica 071 o los canales digitales oficiales de la institución.









