(06 de Enero, 2016).- El semanario satírico francés Charlie Hebdo recordó el atentado terrorista cometido por un grupo de yihadistas el 6 de enero del año pasado, en el cual murieron 12 caricaturistas por haber ridiculizado a la religión del Islam.
Fabrice Nicolino, uno de los sobrevivientes del ataque, realizó una crónica en tono humorístico, emocionado y desenfadado en la cual rememoró a sus amigos caídos por los hermanos Said y Cherif Kouachi.
“Es abominablemente triste y en parte tan divertido que no sabemos por qué lloramos”, ironiza Nicolino en su artículo, ilustrado con un dibujo en el que aparece el director de la publicación, Stéphane Charbonier, “Charb” -uno de los asesinados, en una mesa con todos sus compañeros a los que dice: “os lo digo de verdad: vamos a seguir divirtiéndonos juntos mucho tiempo” escribió el sobreviviente de los hechos.
Durante la mañana del atentado, se realizaba una junta de redacción en la que conversaban sobre las razones por las cuales los franceses escogen el Yihad, quienes en su mayoría provienen de los barrios pobres del país.
Los hermanos terroristas ingresaron al edificio de la redacción, donde mataron a una persona de mantenimiento y posteriormente tomaron como rehén a Coco, una de las dibujantes de la revista, quien los llevó a donde se encontraban los trabajadores.
De inmediato los terroristas comenzaron a disparar a todos los presentes con armas largas, quienes de acuerdo con la versión de los sobrevivientes, entendieron que se trataba de una venganza del Islam.
“Los vi caminar hacia atrás, con pasos de bailarín, como en una especie de coreografía. Estaba de piedra, concentrado en lo absurdo de la dimensión gráfica que veía” dijo Luz, uno de los sobrevivientes que narró lo que ocurrió cuando llegó tarde al edificio.
“El año 2015 fue el año más terrible de la historia de ‘Charlie Hebdo’, porque hizo sufrir el peor suplicio para un periódico de opinión: poner a prueba nuestras convicciones. ¿Eran suficientemente fuertes para darnos energía y levantarnos? Tiene la respuesta entre sus manos. Las convicciones de los ateos y de los laicos pueden mover todavía más montañas que la fe de los creyentes” escribió Laurent Sourisseau, conocido como “Riss”, director general de la publicación.


