Érika Paz ( Revista Hashtag)
(14 de octubre, 2013).- Entre la sociedad chilena el tema de la mercantilización de la educación ha generado serias inconformidades por el endeudamiento y el nulo valor que representan los títulos universitarios en el mercado laboral actualmente. Una forma de gobierno basada en el modelo neoliberal ha cerrado espacios para el debate político y cultural entre los principales agentes involucrados en la materia, como el profesorado, estudiantes, y madres y padres de familia.
Ante tal clima de insatisfacción social, la Confederación de Estudiantes de Chile (Confech), la Coordinadora Nacional de Estudiantes Secundarios (Cones), la Asamblea Coordinadora de Estudiantes Secundarios (ACES) y el Colegio de Profesores convocaron a una nueva marcha el próximo 17 de octubre, seis días después del paro magisterial en contra del proyecto de ley sobre la carrera docente y justo un mes antes de los comicios presidenciales a celebrarse el 17 de noviembre.
Andrés Fielbaum, presidente de la Federación de Estudiantes de la Universidad de Chile (FECh) –sucesor de Camila Vallejo–, habló en exclusiva para Revista Hashtag y REVOLUCIÓN TRESPUNTOCERO sobre los objetivos de esta movilización así como de los principales problemas en materia de educación en ese país.
Durante su estancia en México, Fielbaum expuso las dificultades que enfrenta el movimiento estudiantil, los alcances que han tenido las múltiples movilizaciones y los efectos en materia política obtenidos, los cuales, afirma, han sido prácticamente nulos; sin embargo, considera que es sólo a través de la acción política como se puede revertir el proceso privatizador de la educación.
Señaló que las demandas estudiantiles son el estandarte de candidata a la Presidencia Michelle Bachelett, pero Fielbaum considera que las propuestas de gobierno de la favorita en los próximos comicios electorales son un discurso maquillado, dado que los intereses privados siguen siendo los privilegiados y el Estado se ha convertido en un subsidiario menor de los derechos elementales como lo son la salud, las pensiones y por supuesto la educación.
Derechos que deben ser defendidos, estimó Fielbaum, al hacer un balance entre las situaciones que enfrentan estudiantes y maestros en nuestro país: “México ha dado ejemplos de cómo la educación pública puede convertirse en una trinchera de resistencia al modelo neoliberal y perder eso sería trágico para los estudiantes y sería trágico para el país también”.


