(18 de febrero, 2016).- Después de la matanza que ocurrió en el penal Topo Chico de Nuevo León el pasado 11 de febrero, donde perdieron la vida 49 reos, la Comisión Interamericana de Derechos Humanos (CIDH) condenó la masacre e instó a Jaime Heliodoro Rodríguez Calderón el “Bronco”, gobernador de la entidad, y al gobierno federal realizar una investigación que esclarezca los hechos a la brevedad posible.
La CIDH recordó mediante un comunicado de prensa que “el Estado tiene la obligación de investigar de oficio y con la debida diligencia todas aquellas muertes de personas que se encuentran bajo su custodia”
Además detalló que dicho hecho violento es el resultado de la ausencia de las medidas internacionales y adecuadas, que al implementarse pudieron evitar la muerte de los 49 reos, por ejemplo, evitar la sobrepoblación en las cárceles.
En base a lo comunicado por el Bronco, la Comisión Nacional de Derechos Humanos (CNDH) y medios de comunicación, el hecho violento fue a causa de un enfrentamiento entre Los Zetas y del Cartel del Golfo, donde 49 personas murieron, 5 fueron calcinadas y 12 fueron heridas, por lo que las investigaciones deben establecer los responsables materiales de los hechos, posibles autores intelectuales y a las autoridades que pudieran ser responsables por acción u omisión, detalló la CIDH.
Además se denuncia el hecho de haber trasladado a 230 reos de Topo Chico a otros centros de detención sin informar a los familiares de los internos, por lo que exigió a las autoridades a dar nombres de todos los presos e informar en qué lugar se encuentran.


