(17 de noviembre, 2013).- El Istmo de Tehuantepec, Oaxaca, se declara en Alerta Máxima por un nuevo intento de construir el parque eólico en la comunidad indígena de Álvaro Obregón.
Una camioneta fue interceptada el jueves 14 de noviembre por la policía comunitaria de Álvaro Obregón. Los pasajeros argumentaron que tenían autorización del alcalde de Juchitán, Saúl Vicente, para realizar obras en la zona. Desde febrero de 2013 los habitantes del Istmo determinaron, mediante una asamblea general, no permitir ningún tipo de intervención en su territorio.
La preocupación de los pueblos indígenas ikojts y binnizá aumentó ante la revocación del amparo –que protegía sus tierras– por parte de la trasnacional Mareña Renovables (MR).
La Asamblea de los Pueblos Indígenas del Istmo en Defensa de la Tierra y el Territorio califica esto como un nuevo intento “de violentar la decisión soberana de nuestros pueblos, decir NO al proyecto eólico de energía renovable cuyo reverso del espejo significa depredación, despojo del territorio y pobreza para nuestros pueblos”.
El Istmo de Tehuantepec ha sido históricamente codiciado: es el paso más estrecho –junto a Panamá– entre el océano Atlántico y el Pacífico. Su cercanía con Centroamérica también lo hizo parte del Plan Puebla-Panamá impulsado por el ex presidente del Partido Acción Nacional Vicente Fox, en el 2000. Desde entonces, se han mantenido los proyectos de multinacionales de la zona a pesar de la resistencia local.


