Redacción Zacatecas 3.0 / @Zacatecas3_0
(29 de julio, 2014).- Felipe Calderón terminó su sexenio con 121 mil 683 ejecuciones y más de 300 mil desapariciones forzadas, ganándose a pulso el señalamiento de un gobierno genocida.
Sin embargo, ¿cómo pasará a la historia el gobierno que decidió ‘mover a México’ hacia el despeñadero? En 19 meses, y de acuerdo a datos del INEGI, el desgobierno de Peña Nieto registra 55 mil 325 asesinatos, 2 mil 634 secuestros y 12 mil 194 extorsiones.
Ni siquiera Calderón en sus primeros 19 meses de gobierno llegó a tener esas cifras tan aterradoras. En el mismo lapso Felipe Calderón tuvo 41 mil 396 homicidios, 873 secuestros y 5 mil 345 extorciones.
Queda claro que el gobierno de Enrique Peña Nieto es una farsa, quiso dar la impresión de tener un arranque como ningún otro. Hoy podemos comprobar que sólo fue una llamarada de petate, pero lo peor es que puede terminar chamuscándonos a todos los mexicanos.
De continuar la tendencia de inseguridad y violencia como hasta ahora, con 53 meses que aún le restan, al final podría terminar con más de 200 mil ejecuciones.
Pese a que la estrategia de comunicación del gobierno federal haya relegado a segundo plano el tema de la inseguridad y violencia del país, con ayuda de no pocos medios de comunicación, es la lacerante realidad y la propia incapacidad para dar solución a un grave problema las que han terminado por imponerse y exhiben sin tapujos el holocausto peñista que hay en el país.
Poco a poco ya se empieza a hablar más de las responsabilidades de los encargados de garantizar la paz y la seguridad en el país, y menos de los beneficios directos y los avances que tanto se presumían, por la sencilla razón de que éstos no existen.
El reclamo social es claro: hay una condena por la falta de resultados y el exceso de justificaciones. Si no puede Peña Nieto y todo su séquito con el paquete, que renuncien.


