Bloomberg, ha dado seguimiento a las últimas notas, encuestas de opinión e indicadores económicos en la antesala de las elecciones presidenciales del 1 de julio en México.
Señalando que, “con la ayuda de la Procuraduría General de la República, el partido gobernante y su candidato José Antonio Meade no se guardan ningún golpe en su intento por cerrar la brecha frente a Ricardo Anaya, el candidato de la alianza encabezada por el Partido Acción Nacional actualmente ubicado en el segundo lugar en las preferencias electorales.
Por una parte, los esfuerzos del PRI se centran en mostrar la cercanía personal entre Anaya y el comprador de una de sus propiedades al cuál la PGR ya investiga. Mientras tanto, Anaya pegó de regreso al relacionar la suspensión de 468 burócratas de la Secretaría de Desarrollo Social acusados de fraude a la gestión de Meade cuando él estuvo al frente de esa dependencia”.
El equipo de Meade dice que él no era secretario de la Sedesol cuando se dió la mala conducta de los funcionarios pero suma un caso más de corrupción a la administración del presidente Enrique Peña Nieto. ¿Quién va ganando esta pelea? Simple: Andrés Manuel López Obrador, señala Bloomberg.
De acuerdo con las cifras de Bloomberg, Andrés Manuel López Obrador, obtiene un primer lugar con un 40.3% de la intención del voto.
Ricardo Anaya llega al segundo sitio en febrero con un 31.4 por ciento. En el caso de José Antonio Meade lejos de salir de avanzar tiene una caída casi para mediados de febrero, obteniendo un gris 19%. De acuerdo al análisis de Bloomberg.
De acuerdo con su Metodología del Barómetro Electoral, se basa en un sistema de agregación de encuestas ponderadas por su nivel de calidad. Se les asigna mayor ponderación con base en lo siguiente: precisión de la casa encuestadora en sondeos para las campañas presidenciales del 2006 y 2012, qué tan recientemente fue levantada la encuesta, tamaño y margen de error de las muestras; También los sondeos realizados en vivienda reciben mayor peso que aquellos por teléfono.
Respecto al desempeño de las casas encuestadoras en elecciones pasadas, a las encuestas se les da mayor peso conforme sus resultados se acercaron al resultado de la elección y si son realizadas por empresas que registraron sus estudios ante el Instituto Nacional Electoral (INE) durante las campañas presidenciales de 2006 y 2012.
A casas encuestadoras nuevas o que no tienen estudios registrados en las elecciones pasadas se les da una ponderación menor porque el sistema no tiene información para evaluar su desempeño. Encuestas nuevas que hayan sido incluidas preliminarmente en la ponderación podrían ser excluidas si no cumplen con la entrega al INE en tiempo y forma de los detalles de su sondeo, señala el medio.


