- Los municipios de General Bravo y China emitieron avisos preventivos a la población para evitar zonas cercanas al río San Juan, con el fin de garantizar la seguridad durante el desfogue.
Autoridades federales iniciaron un desfogue programado y controlado de la presa El Cuchillo, en Nuevo León, como parte de las acciones para cumplir los compromisos internacionales en materia hídrica entre México y Estados Unidos, conforme al Tratado de 1944. La operación comenzó a partir de la medianoche de este lunes, con la apertura de al menos una compuerta, informó la Comisión Nacional del Agua (Conagua) a autoridades municipales de la región.
Los municipios de General Bravo y China emitieron avisos preventivos a la población para evitar zonas cercanas al río San Juan, con el fin de garantizar la seguridad durante el desfogue. Las autoridades locales señalaron que se trata de una maniobra prevista, con seguimiento técnico y comunicación permanente con Protección Civil, lo que permite reducir riesgos y mantener informada a la ciudadanía.
De acuerdo con productores agrícolas de Tamaulipas, el volumen a liberar sería de hasta 150 millones de metros cúbicos, equivalente a alrededor del 16 por ciento del almacenamiento del embalse, cifra que se encuentra dentro de los márgenes operativos de la presa. Versiones previas apuntaban a un volumen menor; sin embargo, la Conagua explicó a representantes de distritos de riego que el ajuste responde a criterios técnicos y a la necesidad de avanzar con oportunidad en el cumplimiento del acuerdo bilateral, sin comprometer el abasto local.
El Gobierno federal ha subrayado que esta decisión se tomó tras evaluar niveles de almacenamiento, pronósticos hidrológicos y necesidades regionales, con el objetivo de proteger el suministro para uso urbano y agrícola, al tiempo que se honra un compromiso internacional clave para la relación entre ambos países. La operación se realiza bajo monitoreo continuo y con coordinación entre instancias federales, estatales y municipales.
Especialistas han señalado que cumplir de manera ordenada con el tratado contribuye a dar certidumbre jurídica y diplomática, además de fortalecer la cooperación en una región donde el agua es un recurso estratégico. En ese contexto, el desfogue de El Cuchillo se enmarca en una política de gestión responsable del agua, que prioriza la planeación, la prevención y la comunicación con las comunidades.
Las autoridades reiteraron que el proceso continuará informándose de manera transparente y que se mantendrán las medidas de seguridad mientras dure la liberación de agua, como parte del compromiso del Gobierno federal con una administración hídrica técnica, responsable y coordinada.

