De acuerdo con la Contraloría de Ciudad de México , la joven ciclista Montserrat Paredes que falleció atropellada por un camión de transporte público cuando pedaleaba una Ecobici en Paseo de la Reforma en noviembre de 2015, tuvo la culpa de estos hechos.
Tras un año del accidente, los padres interpusieron una queja ante las secretarías de Movilidad y de Medio Ambiente. No obstante, la respuesta que obtuvieron fue que ella se puso en riesgo al tomar ese carril, marcado como de prioridad ciclista.
“Se trató de un hecho y circunstancia consentido por la misma (Montserrat), puesto que se colocó por su propia voluntad en ese evento, es decir, no fue obligada y aceptó un riesgo, como toda persona que circula en la megalópolis de la Ciudad de México”, indica la resolución.
Los padres de la joven presentaron pruebas de la mala planeación de dicho carril ciclista y acusaron negligencia por parte de las dependencia, señalaron también que la concesionaria Bicentenario RFM, empresa de transporte público a la que pertenecía la unidad que arrolló a Montserrat, no capacita a sus choferes para convivir con los ciclistas.
“Presentamos un procedimiento administrativo ante la Contraloría de la Ciudad de México, basados en función de la Ley de Responsabilidad Patrimonial, en la cual estamos fundamentando nuestra reclamación”, detalló Alejandro Martínez, abogado de los padres.
Y agregó “Tanto la Semovi como la Sedema realizaron una ciclovía desde el 2012 que compartían autobuses del servicio concesionado de pasajeros y las bicicletas, sin el debido estudio ni el entrenamiento a los choferes de las unidades”.
Las autoridades crearon dicho carril en 2012, pero de acuerdo con Alejandro Martínez, fue un proyecto de planeación.
Sin embargo,la Contraloría argumentó que la queja es improcedente, pues debió emitirse el primer año luego de la construcción, que fue 2012, y no del accidente, el cual fue en 2015.


