(09 de abril, 2020. Revolución TRESPUNTOCERO).- Ante las declaraciones de la Jefa de Gobierno de la Ciudad de México, Claudia Sheinbaum, sobre solicitar al IMSS la información de las grandes empresas que están despidiendo a trabajadores en la capital, se incrementó la hostilidad de Gustavo de Hoyos, presidente de la Confederación Patronal de la República Mexicana (Coparmex).
El líder empresarial ya había mostrado los dientes cuando la secretaria del Trabajo, Luisa María Alcalde Luján, presentó una lista de las empresas que, a nivel federal, han despedido a miembros de su personal.
La funcionaria señaló que la mayoría de los despidos fueron por parte de las grandes corporaciones, en contraste con la solidaridad de las pequeñas y medianas empresas (Pymes), por lo que emitió un agradecimiento para estas últimas.
En tanto, la Jefa de Gobierno instó a la solidaridad, sobre todo de las grandes empresas, que tienen posibilidades de mantener salarios y puestos laborales ante la emergencia sanitaria de COVID-19.
“Podemos instaurar un esquema de que solo se instalan en la Ciudad de México las empresas socialmente responsables —y puedo enviar una iniciativa de ley al Congreso de la Ciudad de México— porque lo primero que tiene que hacer una gran empresa, en estos momentos, es solidarizarse con sus trabajadores, es apoyar a sus trabajadores y trabajadoras; y tienen la posiblidad de hacerlo”, manifestó.
De Hoyos, por su parte, decidió llamar “ajuste de plantilla laboral” a los despidos, mientras acusa de “autoritaria” e “inquisitiva” la postura de Sheinbaum. No obstante, su rabieta remite a la frase del presidente Andrés Manuel López Obrador sobre los gobiernos anteriores, que le llamaban “fomento” o “rescate” al uso de recursos públicos para beneficiar a las élites, pero tachaban de “populismo” o “paternalismo” a los programas sociales.
De esta manera, el presidente de la Coparmex comienza a perfilarse como un exponente de la ultraderecha en México, al desestimar la situación de miles de personas que han perdido sus empleos ante la falta de solidaridad de algunas grandes empresas.


