(17 de septiembre, 2016).- Luego de dos años, la denuncia de Javier Corral Jurado -hoy gobernador electo de Chihuahua- parece rendir frutos, pues el todavía gobernador de la entidad, el priista César Duarte, se presentó ante la Procuraduría General de la República (PGR) para declarar por la investigación que se le sigue por lavado de dinero y enriquecimiento ilícito.
De acuerdo a varias fuentes, el pasado lunes, alrededor de las 11:00 horas, Duarte se presentó, de manera voluntaria, en las oficinas de la Unidad Especializada de Análisis Financiero (UEAF), ubicadas en Paseo de la Reforma 211. Dicha oficina, a cargo de Crisógono de Jesús Díaz Cervantes, da seguimiento a los señalamientos realizados por el Corral.
En la entrevista, el priista habría aportado datos con los que pretende aclarar su situación patrimonial, particularmente los relacionados con sus bienes inmuebles y financieros, que son el objetivo de la investigación.
Ricardo Sánchez Reyes Retana, el litigante que defendió al General de División Tomás Ángeles Dauahare en el proceso que se le abrió por delincuencia organizada, es uno de los abogados que Duarte contrató para su defensa.
Cabe señalar que en noviembre de 2014, Javier Corral y senadores del Partido de la Revolución Democrática (PRD) y del Partido del Trabajo (PT), acusaron a Duarte de haberse hecho del 15% de las acciones del Banco Progreso Chihuahua, autorizada unos meses antes, por la Comisión Nacional Bancaria y de Valores (CNBV), luego de fusionarse con la Unión de Crédito Progreso, Akala, Financiera Popular y Única Casa de Cambio.
Los senadores también respaldaron la denuncia presentada por Jaime García Chávez, activista, quien acusó a Duarte de haber realizado una transacción de 65 millones de pesos de recursos públicos, para tener participación en el banco a su nombre y al de su esposa, Bertha Olga Gómez Fong.
Corral denunció que Duarte depositó 834 millones de pesos de recursos gubernamentales al citado Banco, a cambio de rendimientos del 3.95%, cuando su publicidad ofrecía 6.7%.


