Desde la Conferencia del Pueblo de este miércoles 03 de septiembre, el secretario de Agricultura y Desarrollo Rural, Julio Berdegué Sacristán, anunció la emisión de un decreto que prohíbe la importación, producción, comercialización y uso de 35 moléculas de plaguicidas altamente peligrosos. Con esta medida, México busca cumplir un compromiso central en materia de salud pública y protección ambiental.

Entre estas sustancias figuran ingredientes activos como Aldicarb (empleado en cítricos y caña de azúcar), Carbofurán (utilizado en café, cítricos, aguacate y algodón), Endosulfán (en cultivos como maíz, algodón y frutales) y DDT, este último prohibido desde los años setenta en la mayoría de los países, pero que en México aún se usaba de manera limitada.

“Prohíbe la importación, la producción, la comercialización, el uso de 35 moléculas de plaguicidas altamente peligrosos”, subrayó Berdegué Sacristán, al señalar que estas sustancias han provocado daños significativos tanto a la salud humana como a los ecosistemas.
Estas partículas han sido asociadas con efectos cancerígenos, daños al sistema nervioso central, alteraciones en el ADN e interferencia con el sistema hormonal. En términos ambientales, son altamente tóxicas para abejas y otros polinizadores, persisten en cuerpos de agua afectando a peces y fauna acuática, y contaminan de forma prolongada suelos y aves.
Estrategia escalonada
El decreto también contempla una estrategia gradual para la salida del mercado de estos productos:
- 2025: Sustitución de moléculas obsoletas por alternativas menos tóxicas.
- 2026: Primera etapa de prohibición.
- 2027: Segunda etapa de prohibición.
- 2028: Tercera etapa de prohibición.
- 2029-2030: Diseño de un sistema de venta controlada para moléculas sin sustituto.

FOTOGRAFÍA: CAPTURA DE PANTALLA
Berdegué Sacristán adelantó que se trabaja en una segunda lista de productos que se propondrán a la presidenta para dejar de utilizarse en 2026 y un tercer grupo para 2027, además de una regulación más estricta.
“Hay productos que no pueden ser usados como si fueran aspirinas; por ello es necesario mejorar la regulación”, sostuvo.

El establecimiento de este decreto representa un avance significativo en la política ambiental y de salud de México, alineándose con estándares internacionales y reforzando la protección de la población y de los recursos naturales.


