(13 de octubre, 2015).- Lorenzo Córdova Vianello, consejero presidente del Instituto Nacional Electoral (INE), amparó la construcción de la nueva sede, que costaría cerca de mil cien millones de pesos.
Según Córdova, la renovación de las oficinas centrales, permitirán disminuir los costos de operación con un ‘ahorro’ de hasta 80 millones de pesos anuales, lo que propiciará una operatividad “sin derroches, ni abusos”.
Es la Cámara de Diputados quien tendrá la última palabra y que “en 2015 incluimos en el proyecto de presupuesto del INE, el monto total que planeamos para una obra de esta naturaleza. Este presupuesto fue aprobado en su integralidad (…) hay una parte pendiente. Nosotros somos absolutamente claros del difícil contexto que atraviesa el país. Lo que nosotros hemos hecho es incorporar en el presupuesto de Egresos 2016, el monto restante”.
“Confiamos que con este proyecto y aprobación de los recursos que solicitamos, se pueda disminuir los costos de la democracia mexicana”, dijo el consejero, recordando que al año, se destinan 300 millones de pesos por las rentas de los inmuebles donde labora el INE.
Por su parte, los legisladores del PRI, PAN y PRD expresaron que el INE tendría que justificar la creación de estas nuevas oficinas, pues el país está pasando por ‘un momento de austeridad’.
Jesús Zambrano Grijalva, dijo que los consejeros del Instituto, deben explicarle de manera directa, principal y urgente a la Cámara de Diputados “todo lo que significa la justificación del presupuesto que solicitan para 2016”.Y más porque, en este momento de austeridad, “todo mundo estamos obligados a apretarnos el cinturón, qué tan necesaria y urgente, qué tan eficiente, sería hoy la construcción de un nuevo edificio del INE”.Dijo también que lo mejor sería que la nueva sede se postergue para 2017, en espera de que la situación económica del país, mejore.
Por su parte, Marko Cortés Mendoza, dijo que el PAN solicitará al INE información sobre dicha construcción “el gasto es “excesivo y tendrían que justificarlo” pues “todo el mundo estamos pensando cómo apretarnos el cinturón”
Y por último, Jorge Carlos Ramírez Marín, del PRI, consideró que es “el peor momento para iniciar una obra de este tamaño”.

