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Del salinismo al peñismo: 40 millones en la informalidad y aumenta el desempleo

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I.- La “informalidad” se refiere a los mexicanos que no tienen un empleo formal. O sea, en una empresa regulada por la Ley Federal del Trabajo, reglamentaria del Artículo 123 constitucional. Hay 40 millones sin empleo dedicados a mil yuna actividades en las calles, desde el “oficio más antiguo” que es la prostitución, con el agravante de los explotadores que pervierten a niños y adolescentes para comerciar con ellos sexualmente. Y toda clase de vendedores perseguidos por las policías, a los que encarcelan si no les entregan una “comisión”; y a los más de 30 mil indígenas que están condenados al infierno de la privación ilegal de su libertad jurídica. Por todo el territorio hay informales que desde hace al menos tres décadas no tuvieron posibilidad de acceder a un trabajo formal, porque no se han creado por falta de inversión pública y privada. Los salarios son de miserables 60 pesos al día con horarios de hasta diez horas,y los patrones los cambian de turno para que no puedan buscar otro empleo. A esa informalidad debe sumarse que desde hace seis sexenios, o sea, desde el corrupto salinismo hasta el fiestero-futbolero peñismo, han cerrado empresas aumentando los despidos.

II.- Los que sondean informalidad y desocupación, como el Inegi, para no hablar en cantidad, recurren a los porcentajes y nos acaban de decir que la desocupación “repuntó 5 por ciento”. El asunto es que durante el peñismo han despedido a más de 5 millones de mexicanos, algunos de los cuales son recontratados por horas, dos o tres veces a la semana, lo cual no incide en el desempleo. Miles de empresas, particularmente las pequeñas y medianas, han dado de baja en el IMSS, no hay contratación en instituciones públicas; está parada la construcción y si no hay una inflación con notorias alzas de precios es porque ha bajado el consumo. Y el peñismo con sus cómplices empresariales insisten en que la reactivación económica, para salir del fondo de la recesión, depende de que se aprueben las leyes reglamentarias en telecomunicaciones, laborales y, sobre todo, para la privatización del petróleo, la electricidad y el gas. Esto es una mentira. Las consecuencias de esas reformas y contrarreformas se verán hasta dentro de cinco años, si es que los inversionistas muerden la carnada.

III.- Por lo pronto hay 40 millones de mexicanos en la informalidad. 80 millones en todos los grados de pobreza y 7 millones de niños usados como esclavos en la minería y el campo. Empero, Peña y su grupo siguen esperando el“milagro” de sus leyes secundarias e intencionalmente nos pusieron la soga al cuello del aumento de impuestos, control férreo de los salarios y criminalización de las protestas sociales que, a pesar de todo, son una constante por todoel país. El pueblo no tiene otra salida que ejercer sus derechos constitucionales: exigir empleo, reparación de daños por las tormentas, atención médica, educación laica y gratuita, máximas libertades individuales y colectivas (huelga, protestas), mejores salarios y control de precios. Y solución a la inseguridad con amparo en los derechos humanos.

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