Durante el primer semestre de 2026, la incidencia de varios delitos graves cometidos contra niñas, niños y adolescentes en México registró una tendencia a la baja en comparación con el mismo periodo del año anterior. Así lo revelan datos recopilados por la Red por los Derechos de la Infancia en México (REDIM), elaborados a partir del ajuste metodológico que el Secretariado Ejecutivo del Sistema Nacional de Seguridad Pública (SESNSP) implementó en el Registro Nacional de Incidencia Delictiva a principios de este año.
Entre enero y junio de 2026, los homicidios dolosos de personas de 0 a 17 años disminuyeron un 32.8 por ciento, pasando de 387 casos en 2025 a 260 en el presente ejercicio. En esa misma línea, los feminicidios de menores descendieron de 26 a 22 casos. Por su parte, los asesinatos cometidos con arma de fuego (que contemplan tanto homicidios dolosos como feminicidios) mostraron un descenso del 26.7 por ciento, al bajar de 307 a 225 víctimas.
Las reducciones también se reflejaron en otros delitos de alto impacto. La trata de personas cayó un 36.6 por ciento (de 194 a 123 casos), la extorsión disminuyó un 29.9 por ciento (de 154 a 108 casos) y el secuestro pasó de 32 a 26 registros en la comparación semestral.
Concentración geográfica y principales focos rojos
Pese a la baja generalizada en las cifras nacionales de delitos graves, el análisis territorial de REDIM evidencia una alta concentración geográfica de la violencia según el tipo de ilícito.
En el caso de las agresiones fatales, los estados de Guanajuato, Michoacán y Sinaloa concentran tres de cada diez feminicidios y homicidios dolosos de menores, siendo Culiacán, Irapuato y Centro (Tabasco) los municipios con mayor número de eventos. Cuando se trata de agresiones armadas letales, la concentración se traslada a Guanajuato, la Ciudad de México y Michoacán, con alta incidencia en Culiacán, Irapuato y Cajeme.
Respecto a los delitos sexuales (violación, abuso, acoso, hostigamiento y rapto), Jalisco, la Ciudad de México y Veracruz agrupan uno de cada cuatro casos nacionales, destacando los municipios de Juárez (Chihuahua), Benito Juárez (Quintana Roo) y Tijuana (Baja California). La violencia familiar tiene sus mayores focos en la Ciudad de México, el Estado de México y Nuevo León.
La trata de personas muestra dos vertientes claras: en su modalidad general y de tráfico de niñez, Quintana Roo, Baja California y el Estado de México acumulan casi tres de tres de cada cinco casos.
Por su parte, la trata con fines de explotación sexual se focaliza principalmente en Baja California, la Ciudad de México y el Estado de México, encabezando las cifras municipios como Tijuana, Zumpango y Torreón.
En delitos asociados a la delincuencia organizada y disputas territoriales, el narcomenudeo se concentró en un 80 por ciento en Chiapas, Quintana Roo y Querétaro (con Tapachula y Playa del Carmen al frente), mientras que la pornografía infantil reportó el 70 por ciento de sus registros en Nuevo León, Quintana Roo y Baja California.
Los adolescentes, el grupo más vulnerable
El desglose por rangos de edad revela diferencias sustanciales dependiendo del delito. Los adolescentes de entre 13 y 17 años representan la abrumadora mayoría de las víctimas en los crímenes de violencia extrema: constituyen el 85.1 por ciento de las víctimas de feminicidio y homicidio doloso, el 89.8 por ciento de los asesinatos por arma de fuego, el 82.4 por ciento de las extorsiones y el 76.9 por ciento de los secuestros.
Por el contrario, la infancia temprana y media (de 0 a 12 años) resulta mayoritariamente afectada en delitos del entorno familiar y del fuero común. Este grupo de edad representa el 85.6 por ciento de las víctimas por retención o sustracción de menores, el 70.7 por ciento en casos de incumplimiento de obligaciones de asistencia familiar y el 62.5 por ciento en reportes de violencia familiar.
Ante este panorama, la REDIM enfatiza que la reducción porcentual de las cifras no debe conducir a la complacencia, ya que la obligación del Estado mexicano es garantizar plenamente el derecho a la vida y al desarrollo integral de la niñez sin excepción.
Para avanzar hacia la erradicación de estas violencias, la organización propone articular una estrategia integral de seguridad con enfoque de derechos humanos que atienda directamente la violencia armada. Asimismo, insta a fortalecer las acciones preventivas de la Comisión para poner fin a toda forma de Violencia hacia las Niñas, Niños y Adolescentes (COMPREVNNA), coordinada por el Sistema Nacional de Protección Integral (SIPINNA).
Finalmente, REDIM hace un llamado a consolidar la propuesta «República para la Niñez», una iniciativa orientada a construir alternativas comunitarias, fomentar la participación de la juventud en la prevención del delito y avanzar en la pacificación de los territorios con mayores niveles de conflicto.









