Por Bernardo Monroy/ Zona franca
(19 de agosto, 2014).- El grupo de activistas “Fuerte de Acción Ciudadana”, demandará a la empresa Química Central por daños contra la salud, debido a que los habitantes varias comunidades aledañas padecen cáncer, según aseguran, por culpa del cromo hexavalente que producen.
El problema de las comunidades cercanas a Química Central, ubicadas por San Francisco del Rincón y Purísima, tiene más de 30 años.
El pasivo ambiental que ha dejado Química Central se compone de cromo hexavalente, que es sumamente peligroso, es decir, Cromo VI, es el residuo que deja el proceso que la empresa emprende para producir sales de cromo, muy usadas en la industria de la curtiduría.
El cromo VI tiene un nivel de toxicidad tan alto, que su exposición durante un tiempo prolongado puede producir cáncer. Hasta este momento, la Secretaría de Salud de Guanajuato asegura que los deshechos no han incrementado casos de cáncer en la zona.
En rueda de prensa, los abogados que representan a los habitantes que aseveran haber sido afectados por Química Central, Maximiliano Segura y Gerardo Gutiérrez Romero, informaron que llevarán el caso al Congreso de la Unión, exigiendo que se indemnice a los ciudadanos de comunidades como Buenavista. Hasta el momento son 12 casos de gente con cáncer, y dijeron esperar que aumenten.
“Hemos estado avanzando en la recopilación de datos, todos los expedientes clínicos que se tengan a la mano para hacer un examen pericial por parte del médico que señalemos a efecto de sustentar los hechos ante la PGR para darle una visión federal al asunto. Es necesario tener un sustento fuerte para que no se caiga la demanda”, informó Maximiliano Segura.
La demanda será presentada entre el miércoles o el jueves de esta semana. Los activistas afirman que no buscan un puesto político y ni un solo centavo.
El activista Juan M. Rosas, es muy elocuente respecto a lo que pide: “queremos que cierre esa porquería de empresa”.
Asimismo, agrega: “Química central ha soltado mucho billete, y ha dado dinero a la PGR para que las investigaciones no avancen: es una papa que nadie quiere agarrar. El señor González Calderón ha soltado mucho dinero”
De acuerdo con los activistas, las instalaciones de Química Central tienen alrededor de 70 años. Lo definen como pura chatarra y equipo obsoleto. No tienen ni siquiera filtros para purificar el cromo. De 1995 a la fecha todas las denuncias se han quedado en eso.
De acuerdo con Raúl Méndez secretario de “Fuerte de Acción Ciudadana”, hasta los animales han sido afectados. Muchos perros están ciegos y no tienen pelo, mientras que la leche de las vacas puede contaminar ciudadanos de otros municipios.
Lo cierto es que hay mucha gente que tiene miedo de enfrentarse a Química Central. Algunos porque trabajan allí y otros porque la consideran una empresa muy poderosa y de antemano, saben que no ganarán.
Por lo pronto, hicieron una solicitud a la Universidad de Guanajuato para que hagan exámenes médicos a la comunidad, así como a Químicos para que investiguen.
Cáncer de ovarios o la muerte
El cromo hexavalente es extremadamente nocivo para los habitantes de las comunidades que han tenido la mala suerte de vivir cerca de Química Central: problemas de vista, cáncer en el hígado, cáncer de pulmón, cáncer de ovarios, insuficiencia renal: todos de la misma zona.
Juan M. Rosas perdió a su esposa a causa del cáncer. Recuerda que su mujer se empezó a sentir mal, de modo que fueron al médico. Después de estudios a su cabello, sangre y orina, ella salió con 100 mil unidades de cromo hexavalente, y él con 90 mil.
Las denuncias a Química Central han quedad solo como eso: denuncias, sin avanzar más, pese a que Rosas ha mostrado como prueba ante la PGR los estudios realizados a su mujer, así como su acta de defunción.
Hay casos que se debaten entre la vida y la muerte, uno de ellos es de María Montelongo y su hija Jessenia.
María es ama de casa. Hace 28 años llegó a vivir a la comunidad de Buenavista. Al llegar, notó el cambio en su aparato respiratorio. Recuerda se empezó a sentir mucha resequedad en su nariz, y al poco tiempo su hija de 14 años se enfermó de cáncer de ovarios, de modo que desde 2011 está en tratamiento.
Recuerda: “La doctora nos dijo que el motivo de su cáncer tenía mucho que ver con la comunidad donde vivíamos, y si queríamos que se recuperar teníamos que retirarnos de allí, pero no podemos hacerlo. No tenemos recursos porque la cosa es de cambiarse a León”.
Yesenia Muñoz Montelongo, tiene 14 años y se dedica al estudio y al tae kwon do. Mientras habla, sostiene un libro de John Green, autor de Bajo la misma estrella, novela que se centra en los conflictos de adolescentes con cáncer. Se enteró que tenía cáncer justo dos días después del cumpleaños de su hermana. Primero recibió la noticia de que su abuela también tenía cáncer.
Jessenia sufría fuertes dolores de estómago, por lo que fue al doctor, quien le dijo que el motivo de su cáncer se debe a varios factores: la alimentación es uno, pero el mayor motivo es la zona donde viven.
“Ha sido muy duro. Te toca ver en el hospital a tus amigos que están en la misma situación. Los ves morir enfrente de ti, y eso te da cierto desánimo para ya no seguir, yo intenté en suicidarme, porque es demasiada presión”.
Es tan enfática como Rosas respecto a sus demandas: “yo no busco dinero. Solo quiero que se retire esta empresa. Sus dueños están ganando mucho a costa de nuestras vidas”.
Entre los casos que han perdido la vista está Ericka Muñoz Muñoz, también ciudadana de Buenavista. Tiene 35 años.
Su madre tiene 48 años viviendo en la comunidad. Desde que se embarazó, el doctor le dijo que sería muy peligroso, pues el cromo hexavalente le afectaba mucho. Cuando Ericka nació, su visión fue empeorando. Hoy día es invidente a causa del glaucoma. Después de consultar al doctor, le dijo que el problema, era el foco de contaminación en el que vivía.
“Esperemos que ahora sí haya justicia para nosotros. Tenemos mucha fe”, anhela Rosas.


