El ex gobernador de Puebla, Rafael Moreno Valle, desde 2013 ha gastado millones de pesos en una red de espionaje para sus enemigos políticos y hasta sus propios aliados.
Según la denuncia presentada el pasado 24 de agosto por Raúl González Vázquez, ante la Procuraduría General de la Repúbllica (PGR) adquirió por tres millones de dólares un sofisticado sistema de intercepción telefónica.
Dicho sistema, recibe el nombre CSM 7816 y es de origen israelí, el cual funciona con un software nombrado HAWK-OWL y permite detectar e intervenir dispositivos móviles en un radio de 5.2 kilómetros que tengan señales telefónicas, de Wifi y Bluetooth.
Para 2014, por un precio de 14.9 millones de pesos, se adquirió un sistema denominado Hunter, que es un clonador de teléfono y con solo colocar el número telefónico, se accede a toda la información incluida la geolocalización.
Asimismo, se instalaron con esta red de espionaje, casas de seguridad, localizadas en diferentes puntos, incluso frente a la sede del Partido Revolucionario Institucional (PRI) estatal.
Al principio, fue conformada por Joaquín Arenal, responsable operativo de la red clandestina, sin embargo actualmente el encargado es Roberto Rodríguez Acosta, ex militar que trabajó en áreas de inteligencia del instituto armado. El operador político de la red es el diputado federal Eukid Castañón y quien fuera secretario de la Contraloría de Puebla.


