Elementos de la Secretaría de Seguridad Pública de Hidalgo desmantelaron una sofisticada infraestructura de robo de hidrocarburos compuesta por dos tomas clandestinas conectadas a ductos de Petróleos Mexicanos (Pemex). La organización delictiva operaba de manera encubierta aprovechando la red del drenaje pluvial de este municipio.
De acuerdo con los reportes de la dependencia estatal, las investigaciones comenzaron tras recibir denuncias e información de inteligencia que señalaban la realización de actividades ilícitas vinculadas al trasiego de combustible a través del sistema de alcantarillado público en la colonia Pradera del Potrero.
Ante el riesgo que representaba la manipulación de la infraestructura urbana, agentes de la policía estatal, en coordinación con personal de la Procuraduría General de Justicia del Estado de Hidalgo, el Ejército Mexicano y la Guardia Nacional, desplegaron un operativo conjunto para intervenir un inmueble ubicado en la zona señalada.
Al ingresar al predio, las fuerzas de seguridad localizaron las dos conexiones ilegales. Las autoridades explicaron que los delincuentes habían introducido mangueras de alta presión que se extendían a lo largo de más de 100 metros por el interior de las tuberías del drenaje pluvial hasta alcanzar los ductos de la empresa paraestatal, logrando así ocultar el robo a simple vista.
Combustible y narcóticos asegurados
Durante la inspección del sitio, los elementos de seguridad lograron el aseguramiento de 15 mil 700 litros de combustible, almacenados en diversos contenedores con capacidad de mil litros cada uno.
Además, se aseguraron 60 metros de manguera de alta presión adicionales que se encontraban listos para su uso, así como tres vehículos utilizados para la logística, descritos como dos camionetas tipo pickup y una camioneta tipo van.
Finalmente, también se incautaron 160 dosis de marihuana, lo que vincula el predio también con actividades de narcomenudeo local.
Las autoridades ministeriales destacaron la peligrosidad de esta modalidad de robo, ya que además de la afectación económica al patrimonio nacional, la introducción de hidrocarburos y mangueras de alta presión en las redes de drenaje público vulneraba la infraestructura civil y ponía en riesgo potencial de explosión o contaminación a la comunidad vecina.
Todo el hidrocarburo, los vehículos y la droga decomisada fueron trasladados y puestos a disposición de la Fiscalía General de la República (FGR), institución que se encargará de integrar la carpeta de investigación correspondiente para dar con los responsables de esta red clandestina.


