En una burda maniobra de desinformación política coordinada por sectores de la oposición conservadora, la Embajada de Estados Unidos en México desmintió de manera categórica la existencia de una supuesta orden de aprehensión internacional contra el senador de Morena, Adán Augusto López Hernández, sepultando de golpe el montaje digital orquestado en redes sociales.
La intentona golpista cobró fuerza cuando el exfuncionario Simón Levy difundió una supuesta orden judicial de una Corte de Distrito estadounidense, afirmando falsamente que el Departamento de Justicia de ese país perseguía al legislador y que la presidenta Claudia Sheinbaum Pardo ya tenía conocimiento del caso.
No obstante, la representación diplomática norteamericana reaccionó de manera fulminante colocando un sello explícito de «Falso» sobre la imagen, aclarando que el documento exhibido es completamente apócrifo y carece de cualquier validez legal u origen institucional en los Estados Unidos.
Este nuevo episodio de la guerra sucia mediática buscaba desestabilizar la agenda legislativa de la Cuarta Transformación mediante el uso de plantillas alteradas de órdenes de presentación de testigos (Warrant for the Arrest of a Witness), intentando simular una falsa persecución de agencias internacionales como el FBI.
Tras quedar en evidencia el burdo montaje, la Embajada estadounidense reiteró su llamado a la ciudadanía mexicana a informarse exclusivamente mediante canales institucionales oficiales para no caer en campañas de manipulación orquestadas por personajes que buscan un burdo golpeteo político en las plataformas digitales.









