Natalia Antezana Bosques / @Natalia3_0
(29 de octubre, 2013).- En una conferencia de prensa, los abogados de los detenidos en la marcha del pasado 2 de octubre señalaron que los procesos están llenos de irregularidades y que las autoridades no tienen pruebas contundentes para acusar a los jóvenes –en proceso– que se manifestaban por el 45 aniversario de la matanza de Tlatelolco.
Asimismo, señalaron que Mario González García, joven de 21 años que se encuentra preso en el Reclusorio Oriente, está en huelga de hambre desde hace 21 días y que incluso dentro de las instalaciones de la penitenciaría está siendo amedrentado por las autoridades.
Actualmente Adrián Gutiérrez (36 años), Daniel Palacios (30 años), Ilia Infante (28 años), Iribar Ibinarriaga (35 años), Salvador Reyes (27 años) y Víctor Efrén (29 años), se encuentran en el Reclusorio Norte y están acusados de ataques a la paz pública, ultrajes, daños a la propiedad privada (dolosa) con el agravante de pandilla, por lo cual podrían ser sentenciados a 7 años, si se les declara culpables.
En esta misma prisión se encuentran Alejandro Bautista (43 años) y Abraham Cortés (22 años). Al primero únicamente se le acusa de ataques a la paz pública y ultrajes y al segundo, aparte de los cargos antes mencionados, de intento de homicidio.
Adrián, Daniel, Ilia, Iribar, Salvador y Víctor fueron aprehendidos en Paseo de la Reforma 93 después de que un grupo de manifestantes fue encapsulado por elementos de la Secretaría de Seguridad Pública del Distrito Federal (SSPDF). El abogado defensor, Rubén Díaz Díaz, asegura que sus clientes se manifestaban pacíficamente.
El defensor, perteneciente a la Liga de Abogados 1º de Diciembre, señala que a sus defendidos se les acusa, entre otras cosas, de romper los vidrios del inmueble ubicado en Paseo de la Reforma 93, no obstante, en los videos presentados se puede observar que los ventanales de la edificación no tienen una sola fisura.
Alejandro Bautista fue detenido en avenida Reforma, a la altura de la fuente 1808. Las declaraciones de los elementos policíacos señalan que lo aprehendió una mujer policía, no obstante, los videos muestran que fue detenido por policías vestidos de civil.
En el caso de Mario González García, su madre, Patricia García, y su abogado, Guillermo Naranjo, explicaron que el joven fue detenido en Isabel la Católica y 5 de Mayo cuando estaba trasladándose en un autobús –que salió de Ciudad Universitaria–, es decir, que nunca llegó a la marcha.
Guillermo Naranjo dijo que las autoridades no tenían ninguna prueba para detener el autobús, bajar a los jóvenes y luego aprehenderlos. También informó que su defendido fue golpeado, torturado y amedrentado al momento de su detención: “ya valieron madres por pinches anarquistas”, les dijeron los policías según el mismo detenido.
“[…] varias patrullas le cerraron el paso al autobús y bajaron a todos los jóvenes, entre ellos a mí. Nos empezaron a revisar, yo sólo traía un celular y mis llaves. Después de revisarme llegaron más de 50 granaderos, entre 8 y 10 de ellos empezaron a torcerme el brazo derecho, a darme descargas eléctricas en mis costillas, me golpearon el rostro con la mano abierta, golpearon mis piernas con sus rodillas y me pegaron en el estómago…” explica Mario González García en una relatoría de los hechos. Su abogado comentó que nada justifica la violencia con la cual fue detenido su cliente.
Mario alcanzó la libertad bajo caución, no obstante, le giraron una orden de reaprehensión por delitos que supuestamente había cometido en una ocasión anterior, ya que se le relacionó con el grupo de jóvenes que encabezó un movimiento en el Colegio de Ciencias y Humanidades (CCH) Naucalpan, contra el cambio del plan de estudios que se pretende implementar en dicha institución.
Su madre explicó que se le acusa de actos violentos el 1 y 3 de febrero del 2013 y por eso se le detuvo nuevamente cuando iba saliendo del reclusorio después de pagar su fianza. Pero Patricia García asegura que el 1 de febrero su hijo se encontraba con ella y el 3 de febrero efectivamente estaba en su recinto educativo, y los videos lo muestran sentado en el patio en el momento de los actos por los que se le incrimina.
Tanto los abogados de la Liga 1º de Diciembre como los familiares de los detenidos solicitan al jefe de Gobierno, Miguel Ángel Mancera, que garantice procesos justos y que deje de criminalizar la protesta social, ya que señalan que las detenciones fueron por consigna. Asimismo, solicitan que los acusados puedan enfrentar su proceso en libertad, puesto que constitucionalmente prima la presunción de inocencia, antes que la presunción de culpabilidad.




