La estructura de Los Chapitos en el sur de Sinaloa sufrió uno de sus movimientos más relevantes de los últimos meses. Gabriel Nicolás “N”, alias “El Gabito” o “El 80”, señalado como uno de los principales operadores regionales de la organización criminal, fue detenido la noche del 1 de junio en Mazatlán por elementos de la Policía Estatal y posteriormente puesto a disposición de la Fiscalía General de la República (FGR).
La captura quedó registrada en el Registro Nacional de Detenciones de la Secretaría de Seguridad y Protección Ciudadana (SSPC), donde se establece que el arresto ocurrió alrededor de las 20:15 horas en la colonia Real del Valle, sobre Paseo del Atlántico, en el puerto sinaloense.
El operador que controlaba la zona sur
La relevancia de la detención radica en que El Gabito era identificado como uno de los principales líderes de Los Chapitos en el sur de Sinaloa, una región estratégica integrada por municipios como Mazatlán, Concordia, El Rosario y Escuinapa.
De acuerdo con los registros oficiales, el detenido fue descrito como un hombre de complexión robusta, tez clara, barba y bigote escasos, que al momento de su captura vestía camisa color café, pantalón de mezclilla negro y tenis negros.
Llamó la atención que, pese a ser ampliamente conocido en informes de inteligencia, reportes periodísticos y referencias dentro del propio mundo criminal como “El Gabito” o “El 80”, el sistema oficial registró sus alias como “sin dato”.
Imágenes difundidas en redes sociales y atribuidas al momento de su captura muestran a Martínez Larios con una apariencia física distinta a la observada en años recientes, particularmente por una notable pérdida de peso.
La detención ocurre además en un contexto marcado por la confrontación que mantienen Los Chapitos y La Mayiza, una disputa interna que se intensificó desde septiembre de 2024 y que ha provocado diversos episodios de violencia en Sinaloa.
El hombre que emergió tras la muerte de “El Panu”
El nombre de Gabriel Nicolás Martínez Larios cobró especial relevancia después del asesinato de Óscar Noé Medina González, “El Panu”, ocurrido el 21 de diciembre de 2025 en un restaurante de la Zona Rosa de la Ciudad de México.
El Panu era considerado el jefe de seguridad de Los Chapitos y uno de los operadores más cercanos a la cúpula de la organización. Incluso, el Departamento de Estado de Estados Unidos ofrecía una recompensa de hasta 4 millones de dólares por información que condujera a su captura.
Tras ese hecho, diversas investigaciones especializadas señalaron a El Gabito como uno de los perfiles con mayores posibilidades de asumir responsabilidades estratégicas dentro de la estructura de seguridad de la facción encabezada por Iván Archivaldo Guzmán Salazar y Jesús Alfredo Guzmán Salazar.
Según reportes de investigación, Martínez Larios mantenía una relación operativa directa con El Panu y formaba parte de la cadena de mando vinculada a los principales dirigentes de la organización.
Sedena ya seguía sus movimientos desde 2020
La presencia de El Gabito en la región sur de Sinaloa no era desconocida para las autoridades.
Documentos de la Secretaría de la Defensa Nacional (Sedena), contenidos en reportes de inteligencia elaborados desde octubre de 2020, ya identificaban a Gabriel Nicolás Martínez Larios como un operador activo al servicio de Los Chapitos.
En esos informes se le ubicaba con influencia en Mazatlán, Concordia, El Rosario y Escuinapa, mientras que otros reportes posteriores también mencionaban la participación de sus hermanos, Óscar Luciano Martínez Larios, “El Casco”, y Eduardo Jonathan Martínez Larios, “El Owen”, dentro de la misma estructura criminal.
Un clan familiar que escaló dentro del Cártel de Sinaloa
Aunque la familia es originaria de Guadalajara, Jalisco, terminó asentándose en El Rosario, Sinaloa, donde comenzó a desarrollar vínculos con operadores de Los Chapitos.
El primer integrante que alcanzó notoriedad fue José Luis Martínez Larios, “El Monstruo”, quien murió en un enfrentamiento registrado en Mazatlán en 2015. Tras ese episodio, El Gabito asumió un papel cada vez más relevante dentro de la organización.
Con el paso de los años, las autoridades lo vincularon con disputas territoriales contra Los Mazatlecos, grupo derivado de los Beltrán Leyva, así como con operaciones dirigidas contra el Cártel de Caborca en Sonora.
Además, en 2016 surgieron grabaciones filtradas a medios de comunicación en las que presuntamente mandos policiales alertaban a Martínez Larios sobre operativos en curso, situación que le habría permitido anticipar movimientos de las autoridades y proteger sus rutas de operación.
Ahora, tras su captura en Mazatlán, Gabriel Nicolás “N” quedó bajo custodia federal, mientras continúan las investigaciones y procedimientos correspondientes en torno a uno de los operadores más identificados de Los Chapitos en el sur de Sinaloa.


