Irán elevó este martes el tono de sus declaraciones sobre el reciente conflicto en Medio Oriente al asegurar que logró infligir a sus adversarios “una de las pérdidas materiales más severas en la historia de los combates aéreos”, tras una serie de operaciones ejecutadas por su sistema integrado de defensa aérea.
La afirmación fue realizada por Alireza Elhami, comandante del Cuartel General Conjunto de la Defensa Aérea de Irán, quien sostuvo que la infraestructura militar iraní logró neutralizar una parte significativa de los recursos tecnológicos empleados por sus enemigos durante las operaciones aéreas.
Presumen pérdidas por miles de millones de dólares
Según el mando iraní, entre los equipos destruidos destacan los drones estadounidenses MQ-9 Reaper, considerados piezas estratégicas para labores de vigilancia, reconocimiento y ejecución de ataques de precisión.
“El enemigo ha reconocido pérdidas valoradas en miles de millones de dólares por la destrucción de drones MQ-9 […] que constituían la columna vertebral de la doctrina de operaciones aéreas enemiga para obtener superioridad informativa y ejecutar ataques profundos”, afirmó Elhami.
El funcionario señaló que, pese a la sofisticación tecnológica de estos sistemas, la red iraní logró responder mediante el procesamiento acelerado de información de radar y mecanismos de coordinación que permitieron detectar, rastrear e interceptar los objetivos.
“La red integrada e inteligente de defensa aérea causó una de las pérdidas de equipamiento más graves a la capacidad aérea de los agresores en la historia de las batallas aéreas”, insistió.
Drones estadounidenses e israelíes entre los objetivos
Además de los MQ-9 Reaper, Irán aseguró haber destruido diversos sistemas aéreos no tripulados de fabricación israelí.
De acuerdo con Elhami, entre las aeronaves alcanzadas se encuentran los modelos Heron, Hermes 900, Orbiter, Hermes 450 y LUCAS, los cuales habrían sido interceptados por las fuerzas de la Defensa Aérea del Ejército iraní y de la Guardia Revolucionaria.
Las autoridades iraníes sostienen que estos sistemas formaban parte de una estrategia basada en la obtención de información en tiempo real, vigilancia constante y selección de objetivos para operaciones militares de alta precisión.
“Una redefinición de la disuasión aérea”
Para el mando militar iraní, el resultado de estas acciones trasciende el daño económico provocado por la destrucción de equipo militar.
“El éxito en la interceptación y destrucción masiva de drones avanzados y de alto costo va más allá de una victoria material, al representar una redefinición de la disuasión en el espacio aéreo”, declaró.
El comandante agregó que la interrupción de las capacidades de vigilancia y reconocimiento afectó directamente la cadena operativa de sus adversarios.
“Se frustró la capacidad del enemigo para tomar decisiones inmediatas basadas en superioridad informativa”, sostuvo.
Las declaraciones se producen en un contexto de elevada tensión regional y forman parte de la narrativa con la que Teherán busca destacar el desempeño de sus sistemas de defensa aérea frente a las capacidades tecnológicas de Estados Unidos e Israel.


