(4 de agosto, 2014).- El alto consumo de sal es uno de los factores que favorece el desarrollo de la hipertensión, un padecimiento que actualmente padecen cinco de cada 10 mexicanos adultos, el cual es causante directo de problemas de salud muy serios, como insuficiencia renal, daños a la memoria y problemas de la vista, entre otros.
El consumo recomendado diario por la Organización Mundial de la Salud es de aproximadamente 5 gramos, sin embargo, el consumo promedio de los mexicanos, en especial los sinaloenses, oscila entre los 11 y 25 gramos, lo que significa hasta cinco veces más.
Ante esta problemática de salud pública, se puso en marcha el Programa Menos Sal, Más Vida, el cual consiste en retirar los saleros de las mesas de los restaurantes, una colaboración entre la Secretaría de Salud y la Cámara Nacional de la Industria de Restaurantes y Alimentos Condimentados.
El programa pretende concientizar a la población sobre la necesidad de disminuir la ingesta de sal en las comidas, para de esta forma disminuir la incidencia de problemas de hipertensión.
De hecho, la presión arterial alta también está relacionada con situaciones cardiovasculares como la muerte por infartos de miocardio y los ataques cerebrovasculares.
Rafael Ramos Solano, titular de la Comisión Estatal para la Protección Contra Riesgos Sanitarios de Sinaloa, Coepriss, señala que en la prevención de la hipertensión arterial el factor modificable más sencillo para prevenir este mal es reducir el consumo de sal.
Los saleros se remplazarán por un salero virtual, que es un cartel en forma de salero el cual contará con las siguientes leyendas: “Consumir sal en exceso puede provocar hipertensión; la Cofepriss recomienda un consumo moderado de sal en tus alimentos, más sal a la vida, menos a la comida”.
Cabe señalar de la campaña que los restaurantes sí dispondrán de saleros para sus clientes si ellos lo solicitan en su mesa.
Bájala la sal
– Evita agregarle sal al platillo aún antes de probarlo.
– No tengas el salero en el comedor de Tu Casa.
– Disminuye el consumo de alimentos enlatados y procesados.
– Al cocinar usando hierbas aromáticas y condimentos utilizas menos sal.
– Reduce al máximo el consumo de embutidos y cárnicos procesados.


