Raúl Linares
(17 de abril del 2014).- Pese a las críticas que ha recibido la Secretaria de Hacienda y Crédito Público (SHCP), dirigida por Luis Videgaray, ante la eventual publicación de una lista de personas físicas y morales relacionadas con el narcotráfico, hoy el periódico Milenio dio a conocer, con base a un informe de la Oficina de Control de Activos (OFAC) del Departamento del Tesoro de Estados Unidos que 321 mexicanos y 207 empresas ya figuran en ésta.
El pasado sábado 12 de abril, Videgaray anunció que emitiría en los próximos días, los nombres de personas presuntamente relacionadas con el tráfico de estupefacientes y actividades terroristas, con el fin de impedirles realizar operaciones bancarias, casas de bolsa y cualquier otra institución del sistema financiero.
“La ley nos faculta para hacer propias las listas de organismos multilaterales, particularmente la lista de las Naciones Unidas, que es una lista que tiene que ver con el financiamiento al terrorismo. Y listas de este tipo, como la que tiene OFAC en Estados Unidos”, anunció, como parte de las acciones que coordinarán el gobierno norteamericano y mexicano, para golpear las estructuras organizativas de la delincuencia organizada.
Pese a que el titular de la Procuraduría General de Justicia (PGR), Jesús Murillo Karam, ha señalado que no está de acuerdo a señalar a las personas sin pruebas, y, peor aún, ha dicho desconocer la estrategia de la SHCP para llevar a cabo esta medida que previamente debería tener vinculación institucional, dado que la instancia encargada de investigar el delito de “lavado de dinero” sería la propia procuraduría.
De hecho, el pasado lunes 14 de abril, en entrevista, Murillo Karam dijo: “desconozco los detalles, pueden ser cuestiones de orden fiscal o, no sé, cualquier cosa que le diga sería una especulación”.
Pese a todo, hoy, con base a las presiones de la llamada Ley Kingpin, que entró en vigor dentro del país del norte en 1999, se presiona al gobierno mexicano para que module la prohibición de los ciudadanos realizar transacciones financieras o comerciales con individuos y compañías relacionadas con el crimen organizado; también congela los bienes que los sospechosos puedan tener dentro de esa nación.
Quienes no respetan el ordenamiento se hacen acreedores a sanciones multimillonarias e incluso pueden ser llevados a prisión.
Al tenor, Videgaray mencionó que gracias a la recién reforma financiera, aprobada mediante el llamado “Pacto por México” y el aval del Partido de la Revolución Democrática y el Partido Revolucionario Institucional, “por primera vez tenemos la capacidad de emitir una lista y que ésta impida a cualquier institución de carácter financiero hacer transacciones con estos individuos.”
Haciendo eco, Milenio afirmó que gracias a los informes OFAC, se ha podido:
En 2000 la OFAC señaló por vez primera a 12 personas pertenecientes a los cárteles de Juárez, de Colima, de Sinaloa y de Tijuana de ser las cabezas de dichas organizaciones criminales y lavar dinero.
Entre ellos están José de Jesús Amezcua Contreras (de Colima), conocido como El Rey de las Metanfetaminas; los hermanos Benjamín y Ramón Arellano Félix (Tijuana); Vicente Carrillo Fuentes, El Viceroy (Juárez) y a Rafael Caro Quintero (Sinaloa).
Un año después, se advirtió sobre siete mexicanos más: José Álvarez Tostado (Juárez); Osiel Cárdenas Guillén (líder del Cártel del Golfo y Los Zetas); Miguel Ángel Caro Quintero (Sinaloa) y Joaquín El Chapo Guzmán (cabeza de Sinaloa), entre otros.
Y así lo han hecho sucesivamente con los nuevos grupos, como Los caballeros templarios, quien nación de una escisión del cártel de La Familia michoacana.
El 31 de enero de 2002 la OFAC señaló a las primeras ocho empresas en territorio mexicano que servían para lavar las ganancias de los hermanos Arellano Félix, e incluso señaló a Enedina, hermano de los capos de encargarse de tales operaciones.
Las compañías mencionadas como ilegales son Accesos Electrónicos, Administradora de Inmuebles Vida, ADP, Distribuidora Imperial de Baja California y Farmacia Vida Suprema, por mencionar algunas.
Otro ejemplo es el de Blanca Cazares Salazar, La Emperatriz, quien fue “descubierta” por Estados Unidos como una de las principales lavadoras del actual líder absoluto del cártel de Sinaloa, Ismael El Mayo Zambada.

