(30 de agosto, 2014).- “Las consecuencias económicas de esta epidemia de ébola, son peores que las de una guerra. Cuando hay un conflicto hay sectores perjudicados, pero otros siguen funcionando. Pero el ébola –y sobre todo el miedo al ébola- es capaz de paralizar por completo a un país como está siendo el caso de Liberia”, señaló Demba Moussa Dembele, economista senegalés en entrevista con el diario español El País.
De acuerdo a analistas, señala el diario español, se prevé una caída del PIB del 2 por ciento en África occidental, razón por la cual el Fondo Monetario Internacional ya estudia otorgar una ayuda financiera adicional de 376 millones de dólares tras las mil 552 muertes de un total de 3 mil 69 casos confirmados hasta el momento.
Las inversiones huyen, empresas internacionales suspenden sus operaciones, las fronteras continúan cerradas, Benín, Burkina Faso, Costa de Margil, Guinea-Bissau, Malí y Senegal se encuentran selladas.
Al respecto también se ha pronunciado Donald Kaberuka, presidente del Banco Africano de Desarrollo, quien declaró que “al cierre de fronteras hay que añadir que la decisión de las compañías aéreas de cancelar todos sus vuelos con la región va a tener un impacto enorme en nuestras economías”.
La crisis continua expandiéndose por el continente. Para Dembele, presidente del African Research and Cooperation for Supporting Endogenous Development declaró que se trata de un terremoto que afecta a todos los países de la región.
“Hay un epicentro en tres países, pero la onda expansiva llegará en mayor o menor medida a todo el continente”, señaló.
Y es que incluso en el supuesto de que la epidemia se llegue a controlar en seis meses como advierte la Organización Mundial de la Salud, precisó Dembele, la economía tardará aún dos o tres años en volver a la situación de 2013.
“África occidental estaba atravesando un periodo realmente bueno de estabilidad y avances hacia una mayor unión. Para 2020 estaba previsto alcanzar la unión monetaria. Pero estoy convencido de que todos estos procesos se van a ralentizar”, agregó.
Sin embargo, dentro de la tragedia, una multitud celebró este sábado en la capital de Liberia, cuando las autoridades reabrieron un barrio de tugurios en el que miles de personas habían quedado aisladas durante una semana para contener el brote de ébola que agravia al país, el más afectado del continente con por lo menos 694 muertos en mil 378 casos.


