Hoy inicia este nuevo espacio en revolución 3.0, medio que desde hace tiempo me ha permitido expresar mi opinión sobre diversos temas de la agenda nacional y del EdoMex con total libertad. Antes en video (formato que seguiré usando) y ahora en esta nueva columna semanal ,que aparecerá todos los miércoles y que lleva por nombre Deixis.
A pesar de la inmediatez de las redes sociales y de un fenómeno de normalización de la violencia verbal en las mismas, desde este espacio intentaré dar no sólo una opinión sino dotarla de un contexto para hacer un humilde esfuerzo por la comprensión de nuestra compleja realidad política. Infinitas gracias a todo el equipo de Revo y a todas y todos ustedes que son el motor que genera la fuerza para seguir tecleando.
Seguramente cuando ustedes estén leyendo este texto ya se sabrán los nombres de la terna para elegir a la persona responsable de los derechos humanos en nuestro estado y a pesar de que la legislatura de mayoría morenista pudo optar por un defensor de carrera como lo hizo el gobierno del presidente AMLO, seguramente la JUCOPO (Junta de Coordinación Política) se decantará por personajes del orden establecido, de la misma rancia y mal llamada clase política.
En 2015 el primer grupo parlamentario de morena dio y ganó discusiones importantes de la agenda social cuyas votaciones perdió en su mayoría, quizá el mayor triunfo que se recuerde sea haber detenido la llamada “ley Atenco”, una iniciativa de Eruviel Ávila que pretendía criminalizar la protesta social. Ante la asimetría de las fuerzas políticas representadas en ese momento morena se replegó en lo legislativo y enfrentó la elección para renovar el poder ejecutivo, después de una inmoral compra de votos el priismo mexiquense impuso a Alfredo Del Mazo como gobernador desplazando a la Maestra Delfina Gómez al segundo lugar de la elección.
Morena EdoMex regresó a la calle para enfrentar la elección a la Presidencia de la República, con la promesa de que al conseguir la mayoría legislativa encabezaría la agenda progresista, se hermanaría con otros movimientos sociales, llamaría a cuantas al ex gobernador Ávila, tendría espacial vigilancia sobre el impuesto Del Mazo y no permitiría ningún tipo de abuso o decisión que atentara en contra de la ciudadanía.
El liderazgo de AMLO y el trabajo organizativo no sólo dio como fruto la tan ansiada Presidencia del país, sino que alcanzó para dar esa mayoría que morena necesitaba para cristalizar la palabra empeñada con las y los mexiquenses.
La aparición de la nueva fracción parlamentaria morenista se dio desde la lógica del movimiento, tomando la plaza pública para advertir a la legislatura saliente que no aprobará la iniciativa priista conocida como “ley ISSEMyM” que establecía un sistema de afores para el manejo de pensiones de las y los trabajadores. La legislatura saliente no hizo caso a la advertencia y la aprobó. Sin embargo, la mayoría morenista abrogó el decreto el 6 de diciembre de 2018 y la “ley ISSEMyM” nunca vio la luz.
Esta primera votación histórica llenó de esperanza a la ciudadanía, se avizoraba una legislatura que respondiera por fin a los intereses de la población, pero hoy 11 de agosto de 2021 no hay una nueva ley que de claridad a las pensiones de las y los trabajadores al servicio del Estado de México y sus Municipios, en cambio hay un comité que maneja las pensiones y funciona con la opacidad de la época priista que parecía sepultada.
Del hermanamiento con movimientos sociales ahora no se habla, el llamado a cuentas al exgobernador Eruviel Ávila fue cambiado por una invitación al informe de actividades de Higinio Martínez junto con Josefina Vázquez Mota, la vigilancia al impuesto Del Mazo se convirtió en una sólida relación que se fragua todos los días en la JUCOPO y, lamentablemente, si se han permitido abusos en contra de la ciudadanía. En algunos casos dirán, como en el aumento al precio del transporte público, que no es una atribución directa de la legislatura sin embargo tampoco se realizaron acciones de defensa real de los bolsillos de la población. Pero qué excusa cabe en temas como la interrupción legal del embarazo, con tres iniciativas congeladas y cuando por fin el movimiento social encabezado por colectivas logra llevarlo de nuevo a la agenda, son engañadas y reprimidas sin que haya un solo responsable material e intelectual.
Si como es de esperarse no se usa la mayoría morenista actual, otorgada por la gente y conseguida por el propio AMLO (quien diga lo contrario miente) en beneficio de la agenda progresista defendiendo causas justas y colocando a las mejores personas en los espacios de toma de decisiones, la agenda progresista será cancelada nuevamente en la legislatura actual y no se podrá responsabilizar a los nuevos equilibrios que tendrá la siguiente cámara local.
Para documentar el optimismo, si morena permanece junto con sus aliados electores en coalición legislativa alcanzará 34 votos, el bloque de derecha tendría ya 37 votos y muchas decisiones esperarían el rumbo que tomen los 2 votos del inestable partido verde y los 2 votos del aliado de las derechas MC. Estos números son ya una realidad y morena sufrió un revés en EdoMex pero lo que podría transformarse en una derrota es renunciar a los principios para negociar espacios, renunciar a las causas para conservar prebendas, confundirse, al pensar que hay que defender a la “clase política” antes que a la gente. Esa, esa si sería una derrota.


