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El cártel mexicano de Sinaloa opera en 5 regiones de Colombia

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Por: Redacción

Twitter: @Revolucion3_0

A finales de 2012, un grupo de Organizaciones no Gubernamentales (ONG) tenía planeado visitar la ciudad de Medellín, Colombia, para recoger experiencias sobre programas sociales exitosos en aquella entidad, pero su visita se vio suspendida de manera abrupta.

Sus anfitriones colombianos les manifestaron que integrantes del cártel de Sinaloa se encontraban en la ciudad y, por lo tanto, su vida podría correr peligro.

Fue hasta el mes de diciembre que se permitió que dichas ONG visitaran tierras colombianas, sólo por una noche, para evitar riesgos.

En enero, un mes después de ese hecho, en la ciudad de Bogotá, fue capturado Pedro Zamora ‘Junior’, quien era enlace del cártel de Sinaloa en territorio colombiano. Por ello, en febrero de este año, el presidente Juan Manuel Santos pidió investigar la presencia de integrantes de este cártel en Tumaco y Buenaventura.

Pero éstos no son los únicos hechos que demuestran que el cártel de Sinaloa se ha infiltrado en territorio colombiano.

El 7 de marzo se incautó media tonelada de cocaína procedente de Cúcuta, ciudad ubicada en el departamento de Norte de Santander, la cual tenía un valor de 1.5 millones de dólares. Esta mercancía llevaba la marca de ‘Superman’ y era transportada por la banda de ‘Los Rastrojos’, que opera para el cártel mexicano.

Para algunas autoridades colombianas, esto se traduce en un reto, pues no quieren admitir que el cártel se ha infiltrado en su territorio, sin embargo, funcionarios estadounidenses afirman que integrantes de ese cártel se encuentran en Colombia operando diversas redes de narcotráfico.

“En los últimos dos años, han concluido varios casos que, junto con investigaciones bilaterales y multilaterales de la DEA, han demostrado un vínculo directo entre el cártel mexicano de Sinaloa y narcos colombianos”, aseguró un funcionario de la embajada en Colombia.

Hay tres factores que han permitido el avance de la organización de Joaquín Guzmán Loera ‘El Chapo’ en Colombia. El primero es que, a diferencia de la alianza siempre existente, la estrategia es apropiarse de los negocios de manera directa.

Otro factor es que la calidad de la coca que el cártel de Sinaloa está recibiendo es inferior a la que antes se producía.

“Debido a la guerra frontal de autoridades contra cárteles locales, bandas criminales y guerrilla, es más difícil la producción y los cargamentos son ‘adelgazados’ con otros materiales para aumentar volumen y cumplir cuotas”, dice un agente de inteligencia.

Por esta razón el cártel de Sinaloa se ha involucrado en la producción y el procesamiento de la misma, que es una de las líneas de investigación que el presidente Santos ordenó efectuar.

De acuerdo con las autoridades, hay evidencia de que la organización maneja cultivos y laboratorios en la frontera con Ecuador. Además, los investigadores también han establecido que los resultados de los diálogos entre el Gobierno y las FARC aumentaron el interés de la organización en Colombia.

“En Caquetá y Meta, mandos medios de las FARC les están vendiendo franquicias del negocio a Sinaloa”, le aseguró a EL TIEMPO un alto mando.

Agregó que, si bien esto puede significar que va en serio el retiro de las FARC, también podría significar que el territorio que abandonen sea retomado por otras organizaciones criminales, incluido el cártel de Sinaloa.

En ese traspaso del negocio, Norte de Santander es territorio clave. En el Catatumbo, zona perteneciente a esta región, hay cultivos y laboratorios de la guerrilla.

Este lugar es uno de tantos por donde la coca sale hacia Venezuela. El jueves pasado, este hecho quedó confirmado después de la incautación de un cargamento marcado con el nombre ‘Superman’.

El único intermediario que se mantiene en esa región es Víctor Ramón Navarro ‘Megateo’, quien maneja la provincia de Ocaña y, se presume, es uno de los contactos que han permitido la entrada del cártel de Sinaloa a la región fronteriza del Táchira. Esto permite que el cártel no sólo opere en Colombia, sino en parte de Venezuela, lo cual dificulta la acción de las autoridades.

El tercer factor de la avanzada, que coincide geográficamente con el anterior, fue la captura de Jorge Cifuentes Villa, en Anzoátegui (Venezuela), hace cuatro meses. Los Cifuentes, íntimos amigos de ‘El Chapo’, manejaban los embarques de Sinaloa, pero cayeron uno a uno.

La primera del grupo fue Dolly Cifuentes –extraditada en 2012 a Estados Unidos- quien, según información interceptada, hablaba directamente con ‘El Chapo’. Su cuñada, Patricia Rodríguez, de origen mexicano, cayó un año antes, y su hermano Francisco fue asesinado por la ‘Oficina de Envigado’ en el 2007.

Fue en esta época, y en sociedad con Carlos Mario Jiménez ‘Macaco’, ex jefe paramilitar y narcotraficante colombiano, que el cártel de Sinaloa comenzó a adueñarse de tierras en el Bajo Cauca.

Para suplir a los Cifuentes, el cártel mexicano envió a Colombia a Alejandro Franco ‘Timbiriche’, quien comenzó a vivir con una hija de Ramiro ‘Cuco’ Vanoy, ex narcotraficante y jefe paramilitar preso en EE.UU,

‘Timbiriche’ se encargaba de la avanzada hacia Córdoba y ofrecía protección en Colombia a otros narcos mexicanos, como el ‘JJ’, agresor del futbolista Salvador Cabañas en el Bar Bar, de la Ciudad de México.

Pero ‘Timbiriche’ fue asesinado en Medellín, en 2012, por un heredero de la organización de los mellizos Mejía

Según el Departamento de Justicia de Estados Unidos, Joaquín el ‘Chapo’ Guzmán mueve, a través del cártel de Sinaloa, 3 mil millones de dólares al año. Su fortuna personal está tasada en mil millones de dólares, que lo convierten no sólo en el narco más buscado sino en uno de los hombres más ricos del mundo.

Estos ingresos provienen de ganancias por los embarques de droga que se trafican en Asia, Europa y Estados Unidos. Cada kilo cuesta mil dólares en los lugares de producción y puede venderse hasta en 100 mil dólares, en Nueva York, por ejemplo.

La DEA dice que la organización mueve 1,5 toneladas mensuales de coca y que ha diversificado su mercado traficando marihuana, heroína y metanfetaminas.

En los países de Centro y Suramérica han trazado alianzas con capos locales. Su presencia está comprobada en Guatemala, Colombia, Venezuela, Ecuador y Argentina, utilizando bancos tales como HSBC, JP Morgan y Wells Fargo and Banks of America para efectuar operaciones de lavado de dinero.

En el caso específico de HSBC, se comprobó en 2008 que esta institución bancaria efectuó operaciones con recursos ilícitos por la cantidad de 1.100 millones de dólares en favor del cártel de Sinaloa.

colombiachapo

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