(09 de enero, 2016).- Desde ya hacía un mes, según información de algunos Agentes, la Marina había iniciado la vigilancia de una residencia en la Colonia Las Palmas en Los Mochis, Sinaloa, y fue el 7 de enero pasado cuando corroboraron que Joaquín Guzmán Loera se encontraba en ese domicilio.
En la zona residencial donde se ubica la casa, también viven la madre del gobernador Mario López Valdez y el Secretario de Gobierno del Estado, Germán Vargas. Anteriormente las autoridades federales obtuvieron información sobre la ubicación del narcotraficante y sus planes para dejar la sierra del Triángulo Dorado, donde se dice, había estado oculto desde su fuga del penal del Altiplano en julio pasado, para trasladarse a una zona urbana de Sinaloa.
“Durante el seguimiento a diversos integrantes del círculo cercano de Guzmán Loera, se identificó a una persona que se especializaba en la construcción de túneles, de quien se tuvo conocimiento estaba acondicionando diversas viviendas en los Estados de Sinaloa y Sonora”, dio a conocer la Procuradora Arely Gómez González en conferencia de prensa en el hangar de la PGR en la Ciudad de México.
“A partir del 6 de enero, se comenzaron a observar movimientos inusuales dentro de la rutina diaria de ese domicilio, destacando el arribo de un vehículo en la madrugada del día 7, los indicios recabados en campo y las tareas de inteligencia dieron la certeza que el delincuente Guzmán Loera se ubicaba en el interior de dicho inmueble”, aseguró la Procuradora.
Según datos de fuentes de inteligencia federal, el capo sinaloense era resguardado por aproximadamente 15 gatilleros, entre ellos el jefe de sus pistoleros, Orso Iván Gastelum
Durante el enfrentamiento, cinco pistoleros resultaron muertos, un marino quedó herido y otras seis personas fueron detenidas, sin embargo Guzmán Loera y Gastelum lograron escapar por el drenaje, después robaron un vehículo y huyeron rumbo a la carretera Navojoa-Los Mochis
Aunque dicha estrategia de escape del capo era ya prevista por los elementos de la Marina, por lo cual montaron un dispositivo y ubicaron el auto robado y a los dos traficantes en las inmediaciones del hotel Doux. Loera portaba una playera sucia y húmeda derivado de su paso por el drenaje.
Según información publicada por Reforma, una falla en el vehículo robado momentos antes habría provocado que ‘El Chapo’ y ‘El Cholo’ bajaran del auto y corrieran hacia la zona trasera de hotel Doux, donde finalmente fueron capturados por elementos de la Policía Federal. A decir por una fuente federal “no opuso resistencia, se rindió”.
La información también indica que el capo siempre pedía el cuarto 60, y fue en ese sitio que lo detuvieron agentes de la Policía Federal cuando intentó refugiarse, según empleados del lugar, el capo y Orsón Iván Gastélum
Justo cuando cayeron en el predio del hotel fueron capturados por federales, quienes tras esposarlos los resguardaron en la habitación número 51, la cual estaba ayer con el portón de entrada abierto.
“Lo sacaron de atrás, aquí lo resguardaron lo tuvieron sentando en esta habitación, yo lo vi, los federales empezaron a pedir apoyo y cayó de volada la Marina y después cayeron los militares”, narró una empleada.
Los huéspedes de dicho hotel fueron desalojados por ordenes de los agentes federales, para posteriormente solicitar el apoyo de la Marina. Siendo aproximadamente las 9:00 horas, el momento de la captura del narcotraficante, manteniéndolo en la habitación hasta casi las 12:30.
Poco después que los elementos que detuvieron al capo se fueron del lugar, una persona entregó un documento de la Presidencia de la República donde se solicitó a los empleados los videos de las cámaras de vigilancia y pidieron que no las mostraran a ninguna persona.
La empleada también aseguró que Iván Gastélum era cliente frecuente de ese hotel y que dejaba “muchos dólares”, y cada vez que acudía rentaba casi todas las habitaciones.
“Él siempre pedía la 60, en donde podían meter más chicas, eran muchos dólares los que dejaba, pero no sabíamos que se trataba de un narco, nosotros pensábamos que tenía dinero nada más. Él siempre venía y pagaba seis horas, nunca estaba mucho tiempo”, dijo.


